Historia del distrito de Wanchaq 200 | Posteriormente, en las décadas de 1970 y 1980, la migración desde el campo a la ciudad también contribuyó a su crecimiento. Diferentes gremios y asociaciones adquirieron terrenos en la zona, como el barrio Cervecero —ocupado por trabajadores de la fábrica Cervesur— o los conjuntos habitacionales destinados a policías, profesores y empleados bancarios. Montúfar enfatiza que, en sus inicios, Wanchaq tuvo una fuerte identidad obrera gracias a la presencia de fábricas y estaciones de tren. Sin embargo, con el tiempo se convirtió en un distrito atractivo para intelectuales y figuras prominentes, como Manuel Chávez Ballón, Ángel Avendaño y Óscar Núñez del Prado. Varias familias destacadas —como los Marmanillo, Ferro y Zavaleta— contribuyeron al desarrollo de la comunidad mediante donaciones y proyectos de infraestructura. La familia Montúfar también dejó una huella significativa, con Felicia Montúfar como la segunda mujer alcaldesa del distrito y con la participación de Uriel Montúfar en la Academia Mayor de la Lengua Quechua, en la que promovió el reconocimiento del quechua y la identidad cultural de Wanchaq. En el ámbito cultural, Wanchaq contó con una rica vida teatral y musical. Montúfar recuerda la Asociación 24 de Junio —que organizaba eventos musicales en la plaza Túpac Amaru— y el auge de los cines locales, como el Huáscar, el Victoria, el Amauta y el Aeropuerto. Sin embargo, lamenta que, en la actualidad, el distrito carezca de centros culturales adecuados. Considera que la construcción de un gran centro cultural en el terreno del Jardín de la Cerveza podría revitalizar la vida cultural del distrito y fortalecer su identidad histórica. Sobre el futuro de Wanchaq, Montúfar prevé grandes cambios por la construcción del nuevo aeropuerto de Chinchero, que podría convertir el actual aeropuerto Velasco Astete en un espacio para instituciones públicas, parques o un centro cultural. No obstante, también advierte sobre los riesgos del crecimiento urbano descontrolado y la presencia de una falla geológica en la avenida de la Cultura, que podrían generar problemas en caso de un terremoto. En este sentido, enfatiza la necesidad de una planificación adecuada para garantizar el desarrollo sostenible del distrito. Finalmente, Óscar Montúfar Latorre subraya la importancia de la memoria histórica para preservar la identidad de Wanchaq. Para él, difundir la historia del distrito a través de libros, documentales y otras iniciativas culturales es clave para que las nuevas generaciones valoren su legado. Concluye su testimonio con una reflexión sobre una célebre frase de Max Uhle: “El pueblo que no conoce su pasado no se conoce ni se honra a sí mismo”, enfatizando así la necesidad de que los wanchinos conozcan su historia para proteger y fortalecer su identidad. Línea de tiempo documentada “Historia milenaria, cambios estructurales y gestión pública”
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