Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 140 | 141 | en la calle Heladeros439 con el propósito de mostrar los alcances modernos que estaba adquiriendo lo que alguna vez fue la periferia del Cusco. El mercado ya era casi una realidad: los planos habían sido aprobados, existía presupuesto y el proceso de licitación estaba en marcha. La propuesta del arquitecto Ladrón de Guevara contemplaba la construcción o instalación de puestos de venta, dos frigoríficos, un restaurante popular, espacios para la venta al por mayor, estacionamiento, oficina de control de precios y servicios higiénicos, entre otros.440 La constructora Arco S. A. resultó ganadora de la licitación e inició de inmediato la construcción del mercado. En un principio, se estableció un plazo de ejecución de seis meses; sin embargo, debido a una serie de inconvenientes, su culminación se retrasó otros seis meses. La inversión total fue de 1 148 881 soles.441 La construcción del mercado despertó grandes expectativas en la opinión pública, pues se consideraba que una obra de tal envergadura proporcionaría calidad urbanística al naciente distrito de Wanchaq y, sobre todo, atendería las necesidades de una población “periférica” conformada por urbanizaciones como Wanchaq, Chachacomayoc y Tahuantinsuyo, que sumaban cerca de 20 000 habitantes.442 Finalmente, llegó el día esperado. El 27 de mayo de 1956, con una nutrida asistencia, se inauguró el mercado modelo de Wanchaq.443 En representación del presidente de la república, Manuel A. Odría, y de su esposa —quienes fueron nombrados padrinos de la obra—, asistieron el prefecto del Cusco, Héctor Cacho Bernales, y su esposa, Bertha de Cacho. El mercado, construido con fondos provenientes del sobreimpuesto a la coca, contó con el apoyo del presidente Odría a lo largo de todo su gobierno, motivo por el cual el concejo distrital —dirigido por el alcalde Ramón Zavaleta— optó por colocar una placa de bronce en la que se nombraba a la reciente obra inaugurada como “mercado Odría”.444 La construcción del mercado de Wanchaq representó un avance significativo en los ámbitos urbano, económico y social. Su edificación orientó el desarrollo urbano de los barrios colindantes y propició la apertura de nuevas dinámicas comerciales. Pronto, Wanchaq se convirtió —junto con el mercado San Pedro— en un punto de referencia esencial para el abastecimiento de productos de primera necesidad. Sin embargo, aunque se consolidó como un espacio clave para el progreso y la sociabilidad, enseguida enfrentó diversas problemáticas y cuestionamientos. Al poco tiempo, numerosas críticas comenzaron a circular sobre su edificación. La presencia del arquitecto Manuel Chambi, inspector de obras públicas del distrito de Wanchaq, fue crucial, pues permitió alertar sobre serias deficiencias en la construcción. En su informe técnico destacó una serie de irregularidades, como el desprendimiento del tarrajeo, las filtraciones de agua en las juntas de dilatación y el desprendimiento de baldosas, entre otras.445 Otro de los problemas radicó en la situación legal del terreno donde se erigió el mercado. Si bien la preocupación por su adquisición estuvo presente desde finales de la década de 1940 por parte de los líderes wanchinos, finalmente fue el Gobierno central quien proporcionó el dinero y se convirtió en el propietario de la Quinta Esperanza. Esta situación 439 El Comercio (Cusco), 1 de abril de 1955: 1. 440 Ibid. 441 El Comercio (Cusco), 3 de mayo de 1955: 5. 442 El Comercio (Cusco), 27 de diciembre de 1955: 4. 443 El Comercio (Cusco), 26 de mayo de 1956: 5. 444 Ibid. 445 El Comercio (Cusco), 28 de febrero de 1958: 5. impidió que el concejo distrital adquiriera autonomía, lo que afectó a sus planes de utilizar el terreno restante para ampliar el mercado, construir una posta médica y reubicar a la compañía de bomberos.446 La gestión municipal de la alcaldesa Hermila Yábar de Escalante (1960-1962) —quien, dicho sea de paso, fue la primera mujer en asumir la alcaldía de Wanchaq— destacó en este aspecto, pues bajo su liderazgo se lograron obtener posteriormente los títulos de propiedad de dichos terrenos para Wanchaq.447 En la década de 1960, numerosos espacios en proceso de formalización urbana comenzaron a ser habitados por un considerable grupo de familias que llegaron para establecerse de manera permanente. Un ejemplo paradigmático de este fenómeno es el fundo de Ttio, cuyo proceso de lotización se inició en esos años. En poco tiempo, la zona albergó una población significativa que demandaba su reconocimiento formal como urbanización, así como la provisión de servicios básicos y la construcción de un mercado que no solo abasteciera a Ttio, sino también a los múltiples barrios y urbanizaciones que surgían en sus alrededores. Como era habitual, las kermeses desempeñaron un papel central tanto en la sociabilidad como en la recaudación de fondos, esta vez con el propósito de contribuir a la construcción de un mercado en Ttio,448 que se convertiría en el segundo mercado más importante de Wanchaq. La propia alcaldesa del distrito, Felicia Montúfar de Medrano, reconocía la urgente necesidad de edificar una plaza de abastos en la zona. Ante ello, consideró conveniente la instalación provisional de un mercadillo en terrenos pertenecientes a la Cooperativa de Vivienda de la Sociedad Mutua de Empleados.449 Nota. Inauguración del mercado modelo de Wanchaq. Fotografía anónima, 27 de mayo de 1956. Colección fotográfica de la familia Muñoz Zavaleta, publicada inicialmente en Wanchaq, apuntes históricos, por Municipalidad Distrital de Wanchaq, 2018. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. La gestión de la alcaldesa Montúfar estableció comunicaciones con la Corporación de Fomento y Reconstrucción con el propósito de obtener un financiamiento de 2500 millones de soles para la construcción del mercado de Ttio. El objetivo no era únicamente edificar un espacio destinado a cubrir las necesidades básicas de la creciente urbanización de Ttio, pues también se buscaba proyectar un alcance más amplio mediante la implementación de un moderno frigorífico que permitiera abastecer de carne tanto al populoso distrito de Wanchaq como a la población cusqueña en general.450 446 El Comercio (Cusco), 20 de octubre de 1961: 2. 447 El Comercio (Cusco), 29 de enero de 1963: 2. 448 El Comercio (Cusco), 12 de febrero de 1968: 1. 449 El Comercio (Cusco), 12 de marzo de 1968: 1. 450 El Comercio (Cusco), 17 de octubre de 1969: 1.
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