Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 122 | 123 | Finalmente, tras varios años de kermeses y gestiones públicas, el Estadio Garcilaso comenzó a experimentar cambios significativos, dejando atrás su percepción inicial como un “canchón polvoriento”. Con los diversos fondos recolectados, se llevaron a cabo importantes trabajos, como la nivelación del terreno, la siembra de césped, la construcción de tribunas y la plantación de eucaliptos para mitigar las fuertes corrientes de viento.362 Fue una obra que despertó grandes expectativas y los más ávidos deseos de bienestar social para la juventud cusqueña. Al respecto, la prensa local comentaba lo siguiente: Con la construcción de ese campo deportivo se están haciendo obra de bien social, puesto que cuando la juventud cuente con ese campo de deportes, abandonará el tugurio, la cantina, los billares y otros centros de perversión en que ahora se encuentra agolpada.363 La relevancia deportiva que el Cusco había adquirido gracias a su nuevo estadio era evidente. Ese mismo año, el coronel Luis Ramírez Ortiz, presidente del mencionado comité departamental, anunció que la ciudad sería la sede de los Segundos Juegos Deportivos Surperuanos y que, con el Estadio Garcilaso, se garantizaría el desarrollo de las competiciones de fútbol, atletismo y ciclismo.364 Sin embargo, lo que consolidaría al Estadio Garcilaso como el principal recinto deportivo del Cusco sería el ambiente celebratorio de la Semana del Cusco365 de 1952. En dicha ocasión, se coordinó la llegada del Club Universitario de Deportes (Lima) a la ciudad para disputar encuentros con los clubes locales.366 Dentro de los múltiples certámenes deportivos —como el boxeo, el ciclismo y las carreras de autos—, fue el fútbol el que acaparó todos los reflectores mediáticos debido a la presencia de los jugadores de Universitario de Deportes. Entre sus filas se encontraban algunos de los más destacados representantes del fútbol nacional, como Teodoro Lolo Fernández y Alberto Toto Terry.367 El encuentro estelar fue programado para que Universitario de Deportes se enfrentara al campeón del fútbol cusqueño, el Club Deportivo Aurora. Una semana antes, la prensa local había cubierto extensamente las noticias sobre la llegada de Universitario, lo que generó una gran expectativa entre los fanáticos del fútbol, ya fuera por la posibilidad de ver triunfar al último campeón de la liga cusqueña o por ver de cerca a figuras tan destacadas como Lolo y Toto. La tarde del 22 de junio de 1952, el Estadio Garcilaso recibió a 12 000 aficionados, quienes disfrutaron del partido en un ambiente lleno de emoción, silbidos, quioscos y música de fondo. A pesar de los esfuerzos del club cusqueño, Universitario de Deportes terminó imponiéndose por 4-1. El tanto cusqueño llegó a los 27 minutos del primer tiempo, tras una dura falta sancionada como penal.368 Aunque el resultado no fue el esperado por la afición local, no había nada que reprochar. Más allá del marcador, el Cusco había logrado una victoria frente a la adversidad: ya contaba con el nuevo Estadio Garcilaso. 362 El Comercio (Cusco), 22 de febrero de 1952: 2. 363 Ibid. 364 El Comercio (Cusco), 16 de abril de 1952: 2. 365 La Semana del Cusco, instituida por el Instituto Americano de Arte, se ha consolidado —desde mediados de la década de 1940— como una fecha clave en la que se desarrolla una serie de actividades por el mes jubilar del Cusco con el objetivo de atraer al turismo mundial y promover la riqueza cultural de la región. 366 El Comercio (Cusco), 18 de junio de 1952: 4. 367 El Comercio (Cusco), 21 de junio de 1952: 4. 368 El Comercio (Cusco), 24 de junio de 1952: 5. Nota. Club limeño —sin identificar— en el Estadio Garcilaso. Fotografía de David Salas, década de 1950. Colección fotográfica Foto Salas. 6.3 El parque Marianito Ferro y la preocupación por la infancia Los estudios sobre la historia de la infancia en el Perú han sido escasamente explorados. Se trata de un tema que merece mayor atención, pues abarca múltiples aspectos que reflejan tanto los aciertos como las deficiencias de las políticas públicas en el contexto de los procesos de modernización. En el caso cusqueño, la deuda historiográfica con la infancia sigue la misma tendencia; sin embargo, ante la existencia de fuentes primarias que permiten su investigación, consideramos viable su estudio, especialmente si se toma al distrito de Wanchaq como un escenario clave para comprender su desarrollo social. Para el barrio obrero de Wanchaq, la preocupación por los más jóvenes se originó desde los propios cimientos de su proyecto urbano. Fue una época en la que, gracias al avance de la medicina y a la reducción de la tasa de mortalidad infantil, la década de 1940 se convirtió en un periodo de gran crecimiento demográfico, lo que a su vez aseguró un incremento en la tasa de natalidad.369 Como consecuencia, una población joven llenó las calles de los nacientes barrios y urbanizaciones a nivel nacional. Uno de los proyectos orientados al bienestar físico y emocional de la niñez fue la construcción de parques infantiles en distintos puntos de la ciudad. En 1939, el Rotary Club del Cusco propuso la creación de un parque infantil con el objetivo de atender esta necesidad. Sin embargo, no fue hasta un año después, tras la crítica social expresada por el director del ferrocarril Cusco-Santa Ana, el ingeniero Oswaldo Ráez, que esta iniciativa cobró mayor relevancia y compromiso. Al respecto, el ingeniero Ráez comentó lo siguiente: Los niños pobres que pegados a las rejas del Club Internacional de Tiro al Blanco, ven, miran, espectan el jugar y el reír de los niños “bien” que se columpian en los trapecios, que ruedan en el plano inclinado y se retrepan a los palos, sin que les sea posible hacer lo mismo en un Parque Popular, tienen también derecho a tales goces.370 369 Aristizábal Barrios y Mücke, 2020. 370 El Comercio (Cusco), 13 de setiembre de 1940: 1.
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