Historia del distrito de Wanchaq: sociedad, cultura y modernidad

Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 124 | 125 | A diferencia de la propuesta inicial del Rotary Club, el ingeniero Ráez sostuvo que era viable y urgente crear no uno, sino cuatro parques infantiles, distribuidos entre la plazoleta de San Blas, el local del Castillo y los barrios de Santiago y Wanchaq.371 Inmediatamente, el señor Manuel E. Cuadros, presidente de la Sociedad de Lotizantes de Wanchaq, envió un oficio al ingeniero Ráez para agradecerle por considerar a Wanchaq —ante la opinión pública— como una zona propicia para la construcción de un parque infantil.372 Tan primordial como abrir calles, asfaltar avenidas o edificar viviendas fue la necesidad de contar con un parque infantil. Esta medida no solo se consideró desde un enfoque urbano o por su capacidad de “embellecer” la futura urbanización, sino que su existencia y expansión contribuirían a atender una necesidad poco abordada: el bienestar de la niñez de las clases populares. Esta iniciativa comprometió rápidamente la voluntad de las familias notables y empresariales de la ciudad. En abril de 1941, la familia Marmanillo —junto con la Sociedad de Lotizantes de Wanchaq— donó, mediante escritura pública, un terreno de 5124 metros cuadrados para la futura construcción del parque infantil en Wanchaq.373 De igual forma, el abogado, empresario y filántropo cusqueño José Ignacio Ferro donó la significativa suma de 5000 soles para su edificación.374 Pronto, los grupos comprometidos con el progreso de sus respectivos barrios solicitaron acceder a la donación hecha por el señor Ferro para construir en sus jurisdicciones el tan esperado parque infantil. El principal “competidor” para la construcción del parque infantil fue el barrio de Santiago, cuyos representantes argumentaban que su plazoleta reunía condiciones excepcionales, además de estar cerca de núcleos escolares que facilitarían el acceso al nuevo espacio de recreación infantil.375 Finalmente, la responsabilidad de determinar el lugar adecuado para la edificación recayó en el Concejo Provincial del Cusco. Tras evaluar los argumentos, se respaldó a Wanchaq como el espacio más propicio por dos razones concretas: en primer lugar, porque ya contaba con amplios terrenos donados por la familia Marmanillo, y, en segundo lugar, por su ubicación periférica y “rural”, lo que permitiría evitar la reducción de espacios urbanos en el centro de la ciudad y facilitar futuras ampliaciones si fueran necesarias.376 371 Ibid. 372 El Comercio (Cusco), 18 de setiembre de 1940: 1. 373 El Comercio (Cusco), 5 de abril de 1941: 4. 374 El Comercio (Cusco), 7 de mayo de 1941: 1 y 4. 375 El Comercio (Cusco), 8 de mayo de 1941: 2. 376 El Comercio (Cusco), 7 de mayo de 1941: 1 y 4. Nota. Familia Ferro Acuña en el día de la inauguración del parque Marianito Ferro. Fotografía anónima, 25 de abril de 1943. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. El 28 de abril de 1942, durante la gestión del alcalde del Cusco, Dr. David Chaparro, se dio inicio a la licitación y al concurso público para la construcción de los juegos infantiles del parque modelo de Wanchaq. El Comité Proconstrucción del Parque Infantil estuvo integrado por Manuel E. Cuadros, José I. Ferro, Ramón Zavaleta, Hernando Yábar y José Uría. Su labor consistió en diseñar las bases del concurso, las cuales incluían una serie de requerimientos, como carruseles, olas giratorias, toboganes y columpios, entre otros.377 Las propuestas comenzaron a llegar, pero muchos ingenieros y técnicos enfrentaron dificultades al seleccionar los materiales adecuados para la construcción, así como inconsistencias en relación con los límites presupuestales. Incluso se sugirió que el costo de los materiales era referencial y que, debido a la crisis económica provocada por la Segunda Guerra Mundial,378 su valor podría incrementarse día a día, lo que afectaría al presupuesto para la edificación del parque infantil. Finalmente, tras una extensa evaluación de propuestas, dicho comité proconstrucción y el Concejo Provincial del Cusco otorgaron la adjudicación, mediante la Resolución Nro. 91, a la Escuela Nacional de Artes y Oficios, cuya responsabilidad sería implementar el parque infantil de Wanchaq con los diversos juegos solicitados.379 377 Archivo Histórico de la Biblioteca Municipal del Cusco, 28 de abril de 1942, legajo 117. 378 Archivo Histórico de la Biblioteca Municipal del Cusco, 12 de mayo de 1942, legajo 117. 379 Archivo Histórico de la Biblioteca Municipal del Cusco, 26 de agosto de 1942, legajo 117.

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