Historia del distrito de Wanchaq: sociedad, cultura y modernidad

Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 120 | 121 | construcción implicaba —inevitablemente— la proyección de nuevos accesos viales y la instalación de servicios básicos en la zona. Finalmente, el comité departamental, bajo la presidencia del Dr. Julio Frisancho Camacho, determinó que los terrenos del “canchón” Garcilaso eran los más adecuados para la construcción del nuevo estadio, tanto por su antecedente como campo deportivo como por contar con la extensión necesaria para la magnitud del proyecto.355 La noticia fue bien recibida por los vecinos de Wanchaq, quienes veían en esta iniciativa una oportunidad clave para obtener el tan anhelado reconocimiento oficial como urbanización. A su vez, la Asociación de Pequeños Propietarios de Wanchaq se sumó al compromiso con el proyecto estableciendo un sistema de cobro de cuotas en favor de la edificación del estadio monumental.356 Por otro lado, el Estadio Universitario —por su cercanía al centro de la ciudad— fue designado por las autoridades para la construcción de barracas y módulos prefabricados con el fin de proporcionar alojamiento temporal a los damnificados del terremoto que habían quedado sin hogar. Aunque esta medida se consideró necesaria, no fue bien recibida por los dirigentes de la Liga Provincial de Fútbol, quienes, en su intento por contribuir a la normalización de la vida cotidiana y preservar la institucionalidad de la práctica futbolística, propusieron llevar a cabo giras deportivas en Sicuani y Quillabamba, enviando al Club Sparta y a Cienciano para enfrentar a los equipos locales.357 Nota. Club Deportivo Huáscar. Fotografía de Ceferino Sequeiros, 1963. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. Lo que en un inicio se consideró una medida temporal terminó convirtiéndose en una larga estadía. Las barracas instaladas en el Estadio Universitario permanecieron más tiempo del previsto, lo que complicó el desarrollo del campeonato de fútbol y las prácticas deportivas en general. No obstante, ante esta situación, la dirigencia de la liga de fútbol cusqueña retomó las coordinaciones sobre el futuro del Estadio Garcilaso. Durante muchos años, el “canchón” Garcilaso había quedado fuera de las principales consideraciones como campo deportivo. Apenas un año antes del terremoto, se había planteado la posibilidad de construir allí un estadio monumental; sin embargo, el entusiasmo inicial no prosperó. El terremoto del año 1950 en el Cusco agravó la crisis deportiva, especialmente en lo referente a la infraestructura. Ante esta situación, se tomó la decisión definitiva de construir el futuro Coloso de Wanchaq. 355 El Comercio (Cusco), 16 de noviembre de 1949: 2. 356 El Comercio (Cusco), 19 de enero de 1950: 2. 357 El Comercio (Cusco), 23 de junio de 1950: 4. Las autoridades deportivas locales, en su afán de comprometer inversión pública, consideraron que la construcción de un nuevo estadio para el Cusco tras el terremoto no solo representaba un avance en el progreso urbano, sino que —dadas las circunstancias— era una obra de primera necesidad. Argumentaban que el terremoto había causado “graves disloques psíquicos” en la población y que su edificación sería una “droga eficaz” para combatir el pesimismo y la frustración social a través del consumo de espectáculos deportivos.358 Fue así que, en agosto de 1950, se constituyó el Comité Proconstrucción del Estadio Monumental Garcilaso de la Vega. Este organismo, liderado por el Comité Departamental de Deportes del Cusco, tenía como objetivo comprometer la voluntad política, la participación de las familias notables y el entusiasmo vecinal en favor de la construcción del estadio. En los años siguientes, se llevaron a cabo numerosas gestiones para concretar el futuro Coloso de Wanchaq; sin embargo, una de las actividades más destacadas fueron las kermeses. Las kermeses eran eventos coloridos y populares que, organizados por los vecinos, consistían en una serie de actividades en espacios públicos con el objetivo de recaudar fondos para fines benéficos. En sus inicios, las kermeses wanchinas se desarrollaban con la intención de aportar a necesidades básicas y concretas en los primeros años del joven barrio obrero. No obstante, a medida que el Estadio Garcilaso proyectaba el impacto que tendría en la salud emocional, el desarrollo deportivo y el progreso de las urbanizaciones circundantes, las kermeses se fortalecieron y contaron con una mayor participación. El 27 de agosto de 1950 se llevó a cabo una de las kermeses más exitosas que tuvo el Cusco en favor del Estadio Garcilaso. En los propios terrenos del estadio se desarrolló un amplio programa deportivo. Desde muy temprano, las actividades comenzaron con un encuentro de fútbol infantil entre Túpac Amaru y Sociedad Infantil Abuelito Tito. Horas más tarde, se enfrentaron el campeón y subcampeón de la liga cusqueña de 1949: el Club Universitario y Cienciano, respectivamente. También hubo encuentros amateurs de fútbol, protagonizados por abogados y médicos, quienes disputaron un premio de reconocimiento otorgado por la alcaldía del Cusco. Asimismo, se disputó un partido de básquet femenino entre los equipos de Cienciano y Universitario. Y, por si fuera poco, el ambiente deportivo estuvo acompañado en todo momento por una variedad de quioscos populares, gestionados por los vecinos de Wanchaq, la Federación de Trabajadores y la colonia palestina.359 Esa kermés fue todo un éxito. Empresarios y familias notables de la ciudad —como los Romainville, Lomellini, Saldívar y Ferro, entre otros— se hicieron presentes con importantes contribuciones. En la actividad se recaudaron 2500 soles por concepto de donativos; además, en ese mismo ambiente de generosidad, la Constructora Bussi, propietaria de terrenos adyacentes al Estadio Garcilaso, decidió donar 2812,50 metros cuadrados para ampliar las instalaciones del futuro estadio monumental.360 Si bien las kermeses se volvieron recurrentes, el apoyo que impulsó significativamente el avance de las obras del estadio provino de las oficinas del Centro Social Cuzco —en Lima— y de los cusqueños residentes en esa ciudad. En 1950, esta institución reunió la suma de 100 000 soles para apoyar a los damnificados del terremoto en el Cusco; sin embargo, al no poder utilizarse en su momento por diversas razones, el Comité Departamental de Deportes del Cusco efectuó las gestiones correspondientes para canalizar el uso de dichos fondos.361 358 El Comercio (Cusco), 25 de julio de 1950: 2. 359 El Comercio (Cusco), 26 de agosto de 1950: 4. 360 El Comercio (Cusco), 29 de agosto de 1950: 4. 361 El Comercio (Cusco), 22 de junio de 1951: 3.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx