Historia del distrito de Wanchaq Historia del distrito de Wanchaq 118 | 119 | Pantoja del Castillo, reconocido futbolista cusqueño y presidente del Club Atlético Cuzco, fue muy claro al señalar las pésimas condiciones en las que se encontraban. Sus palabras sobre el Estadio Universitario fueron las siguientes: “El Stadium Universitario, único que se utiliza, es un canchón polvoriento donde jugadores y público, absorben kilos de polvo y tierra. Para colmo, no tienen ninguna comodidad, ni siquiera una mala ducha”.344 Su opinión sobre el Estadio Garcilaso no fue más favorable, ya que consideró que dicha infraestructura no reunía las condiciones adecuadas, pues no contaba con agua ni césped, además de que su ubicación era desfavorable debido al fuerte barrido de los vientos.345 La opinión del presidente del Club Atlético Cuzco se replicó rápidamente. En poco tiempo, muchas otras personas vinculadas al fútbol comenzaron a solicitar el cierre del Estadio Garcilaso y a proponer la búsqueda de terrenos para construir un nuevo estadio. El principal argumento en contra del Estadio Garcilaso se basaba en su deficiente infraestructura, la cual se consideraba un riesgo para la integridad física de los deportistas.346 Ante estas críticas, el señor Manuel Bellido Tagle, en representación del Comité Departamental de Deportes, salió en defensa del Estadio Garcilaso argumentando que las opiniones vertidas en su contra carecían de un criterio técnico sólido.347 Hasta cierto punto, las críticas tenían fundamento. Los clubes, directivos y miembros de la prensa esperaban contar con un espacio alternativo comparable al Estadio Universitario, pero, en su lugar, el recinto seguía siendo un “canchón” polvoriento, a la espera de nuevas subvenciones del Gobierno. Meses más tarde, con el objetivo de captar la atención de los líderes políticos en favor del porvenir del Estadio Garcilaso, se organizó un encuentro internacional de fútbol entre los estudiantes del Colegio Ciencias y los del Colegio Juan Misael Saracho de Bolivia.348 El partido fue catalogado por la prensa local como el acontecimiento deportivo del año. Sin embargo, si una victoria podía haber contribuido a estimular posibles avances en favor del estadio, el marcador final no hizo más que reforzar el ambiente pesimista en torno a su infraestructura: 3-4 para los bolivianos. Es más, la propia prensa no desaprovechó la oportunidad para recalcar la percepción negativa del estadio al señalar que, tras el encuentro, “el público abandonó el espantoso frigorífico de Huánchac”.349 Nota. Club Deportivo Humboldt. Fotografía anónima, ca. décadas de 1940 y 1950. Material fotográfico digital proporcionado por Ramón Zavaleta Aleman. 344 El Comercio (Cusco), 9 de abril de 1941: 12. 345 Ibid. 346 El Comercio (Cusco), 5 de mayo de 1941: 1 y 4. 347 El Comercio (Cusco), 25 de mayo de 1943: 3. 348 El Comercio (Cusco), 10 de julio de 1943: 4. 349 El Comercio (Cusco), 13 de julio de 1943: 3. En los años siguientes, el Estadio Garcilaso —salvo en encuentros esporádicos— dejó de ser considerado un espacio apto para la práctica deportiva oficial. Incluso su categoría de estadio se fue desdibujando en el uso cotidiano, y pasó a ser denominado simplemente como canchón. La situación era preocupante: parecía haberse perdido la batalla por consolidar un segundo estadio en el Cusco que estuviera a la altura de los certámenes deportivos. Ante este escenario, el “canchón” Garcilaso comenzó a rentar sus espacios para la organización de eventos extradeportivos, como la feria de exposiciones organizada por la Sociedad Agropecuaria Departamental.350 El presente era adverso. Lo que comenzó como un proyecto modernizador para dinamizar la actividad deportiva en el Cusco mediante un nuevo estadio en los terrenos de Wanchaq parecía estar destinado al fracaso. Una serie de contratiempos derivados de la situación legal de dichos terrenos generaron serios obstáculos para comprometer la voluntad política y obtener subvenciones significativas. El Estadio Garcilaso, reducido a un simple canchón, se alejaba cada vez más de su proyección inicial. Sin embargo, entre complicaciones, calamidades y desastres, encontraría la oportunidad de convertirse en lo que estaba destinado a ser. 6.2 La edificación del Estadio Monumental Garcilaso de la Vega El Coloso de Wanchaq —como sería conocido más adelante—351 había dejado de ser considerado un campo deportivo funcional y no parecía gozar de la aceptación general. No obstante, ciertos personajes públicos aún creían en su potencial. En agosto de 1949, Alcides Fajardo Roca, miembro del Comité Departamental de Deportes del Cusco y representante del Ministerio de Guerra, presentó un ambicioso proyecto para la construcción de un estadio monumental modelo en el Cusco.352 Esta iniciativa buscaba diferenciarse del Estadio Universitario mediante una infraestructura deportiva de vanguardia para la época, con múltiples tribunas capaces de albergar a miles de aficionados; un terreno nivelado, amplio y reglamentario; césped de mantenimiento constante, así como espacios destinados a la práctica y competición de diversas disciplinas deportivas. El proyecto —aunque prometedor— no estaba exento de obstáculos burocráticos. El señor Alcides Fajardo dejó en claro que esperar el apoyo estatal representaba un riesgo en términos de tiempo de ejecución. En su lugar, propuso un plan de acción que suprimía el costo de adquisición de un nuevo terreno al aprovechar el ya existente campo del Garcilaso. Además, planteó utilizar los 7000 soles en posesión del comité departamental y organizar tardes deportivas y kermeses con el objetivo de recaudar fondos.353 La inminente construcción de un estadio monumental en la ciudad del Cusco despertó los imaginarios de progreso de muchos gestores interesados en beneficiar a sus jurisdicciones. El señor David Pacheco Acuña, presidente del Club Deportivo Santiago, mediante un oficio dirigido a la Presidencia del Comité Departamental de Deportes del Cusco, enfatizó que el “canchón” Garcilaso no debía ser considerado para la construcción del nuevo estadio modelo y que, en su lugar, se evaluarían los terrenos disponibles en el barrio de Santiago.354 La idea de edificar un gran estadio representaba una oportunidad de desarrollo para las nacientes urbanizaciones en las afueras de la ciudad, ya que su 350 El Comercio (Cusco), 29 de mayo de 1944: 2. 351 Sosa Villagarcía, 2024. 352 El Comercio (Cusco), 16 de agosto de 1949: 2. 353 Ibid. 354 El Comercio (Cusco), 20 de agosto de 1949: 2.
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