El Perú desde la intimidad

su brutal cólera es desgraciadamente esta digna y valiente provincia, que siempre ha estado y está al lado de la buena causa» (Ahumada Moreno 1884-1891, VII: 474-475). 436 La proclama de Antay —también dirigida desde Canta el 4 de febrero de 1883— responde al mismo espíritu del texto de Vento, mencionado en la nota anterior (Ahumada Moreno 1884-1891, VII: 474-475). 437 El epistolario que reúne la correspondencia de Lavalle con Ambrosio Montt Luco es de gran interés no solo por las reflexiones que presenta sobre la guerra misma, sino porque se trata de la correspondencia entre un peruano y un chileno. Lavalle y Montt habían sido amigos cercanos antes de la guerra, y conservaron su vínculo personal por encima de la confrontación entre ambos países. Entre múltiples reflexiones íntimas y familiares, Lavalle se refiere al destierro, a la paz y a las desgracias del momento. Manifiesta que no desea obtener favores de sus amigos chilenos —él era amigo cercano del presidente Santa María— y propone consideraciones sobre el carácter del hombre peruano: «ya has observado que los peruanos llevamos mejor que la fortuna la desgracia, lo que no te extrañará, si paras mientes en los elementos que componen un peruano en general. Hijos de españoles andaluces fuertemente mezclados con los árabes, y de las indias quechuas, tenemos en la desgracia la altivez del español, el fatalismo del árabe y la resignación del indio. Yo, en mi ser, siento vivos esos elementos. Me romperán, pero no me doblarán: el español. Estaba escrito: el árabe. Paciencia: el indio» (Valencia 1970: 9-10). 438 Hasta el siglo XIX y principios del siglo XX existía la idea —al parecer, con fundamento— de que el clima de Magdalena era menos húmedo que el de Lima. 439 César Canevaro Valega (Lima, 1846-1922). Militar, diplomático y político. Apoyó a Manuel Pardo y fue jefe del batallón N° 10 de la Guardia Nacional en la lucha contra la expedición del «Talismán». Participó en diversas acciones durante la Guerra con Chile y fue herido en la campaña de Lima. Se unió a García Calderón y a Montero. Fue senador por Lambayeque, alcalde de Lima en dos oportunidades, y senador por Lima entre 1886 y 1894. Se desempeñó también como ministro del Perú en los Estados Unidos. En 1894 fue primer vicepresidente de la República, cargo para el que nuevamente fue elegido en 1919 (Tauro 2001, 3: 484-485). En 1922, cinco meses antes de morir, contrajo nupcias con Ignacia Rodulfo López, viuda de Sal y Rosas (Ramos Núñez 2003: 22-53). 440 Candamo se refiere a la carta que Francisco García Calderón envió desde Valparaíso a Miguel Iglesias, el 8 de febrero de 1883. Es un extenso documento —que comenta Basadre (1983, VI: 320-321)—, en el cual García Calderón explica cuál fue su labor en el proceso de las negociaciones de paz, y busca que el Perú presente un frente común ante Chile en esa materia. Transcribimos algunos fragmentos ilustrativos: «Pero antes de pasar adelante debo a Ud. una explicación que es indispensable y que no puedo retardar más tiempo. Dos veces he dicho a Ud. en esta carta que su pronunciamiento en Cajamarca ha sido perjudicial a la causa que sostenemos; pero esta declaración a que me he visto precisado a llegar, no tiene el objeto de recriminar a Ud. ni hacerle cargo de ambición o de falta de patriotismo. Con la misma franqueza que he dicho a Ud. lo que precede, voy a decirle lo que he pensado con respecto a Ud. y de ese modo estoy seguro de que no le quedará ninguna mala impresión. En agosto de 1882, época de su manifiesto, no tenía Ud. noticia, ni podía tenerla, de que yo estuviera negociando la tregua con Chile, puesto que debía Ud. suponer que seguía residiendo en Quillota. Al 864

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