El Perú desde la intimidad

arreglar nada con sus numerosos acreedores se ha mandado mudar de Lima con toda su familia como un grandísimo bribón. Siento mucho tener semejante compañero de viaje. Ayer cuando me vio vino a saludarme muy afable, pero yo no le di la mano y le contesté con mucha sequedad. También tengo por compañero de viaje a don Pedro José Calderón, 186 que me sorprendió mucho ver a bordo al día siguiente de nuestra partida. No tengo más noticias que darte. De Jamaica y de todos los puntos en que se detenga el vapor volveré a escribirte. Tú no dejes de hacerlo con cuanta frecuencia puedas; mira que recibir cartas tuyas será para mí un gran consuelo separado de ti y el mayor goce que pueda tener donde quiera que me encuentre. A mi suegra, suegro, cuñada, cuñados, abadesa, tía Dolores y demás miembros de la santa familia muy afectuosos recuerdos. Recibe tú muchos cariños y el corazón de tu Manuel [*] Membretado: Grand Hotel. Panama. George Loew. Propriétaire. *** Vapor «Nile», marzo [sic] 13/1875 Mi querida Teresa: Mañana temprano estaremos en San Thomas y de allí te mandaré esta carta, que llegará a tus manos el 2 del entrante. Nada de notable ha ocurrido durante los ocho o nueve días que ha empleado el vapor de Colón al punto en que estamos – tocamos en Kingston y en Port au Prince, y en ambos lugares se han embarcado muchos pasajeros, la mayor parte de los cuales son zambos, mulatos, cuarterones, y demás castas entre negro y blanco. Mi salud sigue inalterable: tengo buen apetito y duermo bastante. Eso sí te aseguro que jamás me había fastidiado antes navegando como en este 80

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