tratado, y en el caso contrario no sería ejecutado y se crearía un estado de enemistad perpetua con el Ecuador, cuyas consecuencias no sé hasta ahora dónde irían en daño del Perú. Las consideraciones con que se combate el tratado nada valen, a mi juicio, ante las de justicia intrínseca y necesidad y conveniencia internacional, que exigen imperiosamente su aprobación. Con este motivo me es grato reiterar a usted las consideraciones con que soy su atento amigo y seguro servidor. L.F. Villarán *** XLV. CARLOS WIESSE Lausanne, julio 29 de 1895 Hotel & Pension Beau-Séjour, Avenue de la Gare Señor don Manuel Candamo Lima Muy señor mío y amigo: He tenido el gusto de recibir su amable respuesta del 23 de junio, por la cual le quedo sumamente reconocido. Precisamente porque al llegar a manos de usted esta carta habrá dejado el Ministerio, pero en tiempo aún de pensar sobre algunos puntos y comunicar a su sucesor la última palabra sobre el arbitraje, me permito escribirle de nuevo. 839 Las instrucciones a la Legación en Suiza, que existen en el Ministerio, debieron ser modificadas en partes relativamente secundarias, hasta dejarlas en el estado de las conclusiones que le transcribí en mi carta anterior del 23 de marzo. Muy difícil fue llegar en la Junta Consultiva a conclusiones razonables. 785
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