cualquiera de los otros. A usted le extrañará que desde ahora se ocupen aquí los políticos de la próxima elección presidencial. Pero este es el hecho. Y el asunto es realmente grave, donde, como sucede aquí, la influencia del jefe de Estado se extiende más allá del límite a que debiera reducirse. A mi paso por los departamentos de Arequipa y Puno he recibido numerosas y significativas atenciones. La mayor parte de ellas las atribuyo al espíritu contrario al Partido Demócrata que domina en ellos. Es este un buen momento para que el Partido Civil ponga allí bases para su próximo triunfo electoral. Es preciso sepultar al Partido Demócrata: es un cadáver en descomposición que está dañando el medio ambiente. Todo lo que no sea proceder en ese sentido es conspirar contra los intereses del país. Mantenga usted esta disposición en el Gobierno, alentándolo en sus momentos de vacilaciones; el gabinete las tiene. He visto la campaña de difamación que han hecho los demócratas contra el que presidió Almenara. Para conseguir su objeto lo han atropellado todo: desde la reputación de seis hombres de bien hasta los más altos intereses nacionales. Pero la hora de las reparaciones llegará; ya veremos entonces a esos miserables. Trasmita usted a la señora los más afectuosos recuerdos de Clotilde, 802 y usted disponga de su amigo y servidor Felipe de Osma [*] Membretado: Felipe de Osma *** La Paz, 15 de abril de 1903 [*] Señor don Manuel Candamo Lima Mi muy distinguido amigo: No una, sino varias veces, he leído el notable discurso que pronunció usted el 22 de marzo. Ese documento, que es una buena fotografía del 733
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