El Perú desde la intimidad

viernes. Adiós, muchos cariños a toda tu familia y un fuerte abrazo para ti de tu hermano Carlos *** 26, Rue Beaujon Viernes 11 de abril 1902 Mi querido Manongo: No he tenido noticias directas tuyas desde la última carta que en dos fracciones me dirigiste a fines del año pasado. Yo tampoco te he escrito, aun cuando no me ha faltado la voluntad para hacerlo ni materia de qué tratar. Pero he estado muy ocupado y verdaderamente me ha faltado el tiempo. El año pasado ha sido para mí un año fatal. Durante él he perdido a mi antiguo y fiel secretario Schmid, a mi arquitecto que había estado a mi servicio durante más de veinte años, y por último a mi banquero y amigo don Carlos Goguel, que se ocupaba de mis asuntos desde que llegué a Europa, y que también había servido de banquero a mi padre desde tiempo inmemorial. La falta de estos colaboradores ha aumentado considerablemente el número de mis ocupaciones. Han transcurrido muchos meses antes de encontrar un secretario, y ahora que tengo uno que me satisface, necesito ponerle al corriente de mis asuntos antes de que pueda servirme con tanto celo y eficacia que el pobre Schmid. La Legación me da también bastante que hacer, y todos los días paso por lo menos dos horas en la oficina. En carta oficial te recomiendo el asunto de mis cuentas con el Gobierno. Mucho me fastidia darte la molestia de que trates de activar la aprobación de mis cuentas y el pago de lo que se me adeuda, pero me veo forzado a ello desde que mis reclamaciones no han producido hasta ahora resultado alguno. En mi carta oficial te recomiendo que si no consigues el pago obtengas a 602

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