El Perú desde la intimidad

Orrego Luco con respecto a los latinoamericanos mejor relacionados en París: «(...) la personalidad elegante y distinguida de nuestro Ministro (Alberto Blest Gana) era conocida no solamente en el cuerpo diplomático sino también en los mejores círculos, a los cuales sólo tenían entrada americanos como Guzmán Blanco, cuya hija se casó por entonces con el duque de Morny, los Iturbide de México y los Candamo del Perú» (Orrego 1984: 412). Carlos fue enviado, muy joven, a estudiar y a formarse en Europa. Su padre le pidió a Manuel de Argumániz 148 que fuera una suerte de tutor u orientador de sus estudios y de sus otras actividades. A Pedro le preocupaba que su hijo aprovechara el tiempo, que tuviera buenos amigos, que no se desorientara. Carlos permaneció un año en Alemania y dos en Londres. Luego su padre dispuso que se trasladara a Manchester, y posteriormente decidió que regresara a Lima. En 1863 Carlos ya estaba en Lima. 149 Como ya se ha señalado, tras el fallecimiento de su padre, tanto Carlos como sus hermanas Mercedes y Virginia viajaron a Europa, donde se establecieron. En las cartas hay muchas referencias a los intereses económicos de sus hermanos, que Manuel Candamo representó en el Perú. Se trata de un asunto que aparece también en la correspondencia de Manuel con su esposa. Por ejemplo, en los inciertos meses previos a la ocupación de Lima, le manifiesta su inquietud con respecto a lo que podría hacer con el dinero de sus hermanos: «verdaderamente no sé qué hacer con él». 150 La casa familiar de la calle de la Coca, en la que Manuel Candamo vivió hasta su muerte, era de propiedad de su hermano Carlos. El rancho de Chorrillos, en el que la familia solía pasar las temporadas de verano, pertenecía Arturo Heeren, esposo de su hermana Virginia. En 1877 Arturo comunicó a Manuel su interés en vender el rancho, dándole a él la primera opción de compra, y planteando también la posibilidad del alquiler. El rancho fue destruido durante la guerra, cosa que lamentó Arturo en carta de 1881. 151 Las cartas de Carlos son las más numerosas, y en ellas aparecen comentarios sobre diversos asuntos políticos y financieros del Estado. En 1877 lamentaba la actitud del gobierno de Mariano Ignacio Prado con respecto a la Peruvian Guano Company, de la cual él era accionista, y sospechaba de «las intrigas y la influencia de Dreyfus».152 En 1886 se 59

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx