llevando a convalecer a su tercer hijo que había estado cuarenta y tantos días consecutivos con constante fiebre y al cual algunos médicos habían desahuciado. Regresó hace algunos días dejando a su hijo mucho mejor y en plena convalecencia. En su casa estaba una niña que la acompaña a menudo, Carmela Urriola, hija del coronel Urriola539 que tenemos por allá, que se parece bastante a Luisa Ramírez, especialmente en el modo de hablar, en las maneras y en todo su estilo. Conoce a toda su parentela, inclusive a Ulojio y Benjamina, porque ahora años estuvo en Lima con su mamá y dos de sus hermanas. No sé quién es esa señora, madre de una Clorinda Samper que te encargó que me dieras memorias. Tal vez te has equivocado en el nombre y sea la madre de la mujer de Santander, gerente del banco en Chillán, que era quien me daba los fondos que necesitaba para mis gastos, por cuyo conducto me mandaba Macandrew mis cartas y que me convidó a comer una vez. Esa señora vino del Perú en el vapor «Chile», con don Juan Corrales, Real y demás cupados y con ese motivo se hizo muy amiga de ellos y fue muy atenta con todos. Hace muchos meses que regresó al Perú y su marido murió en el Callao de fiebre amarilla. ¿En dónde la has visto? Me sorprende que te hayas encontrado con ella, porque no he sabido que tenga por allá relaciones y no puedo suponer en qué casa la hayas visto. La semana entrante es la última en que salen dos vapores para el Callao. Desde el 22 no saldrá sino uno cada semana. Del Callao a Valparaíso sucederá lo mismo, pero desde el 6 del mes próximo. Ayer recibió Correa un telegrama de García Calderón diciéndole que ya está bien de salud. Yo sigo perfectamente y así me conservaré hasta que me tengas por allá. Recuerdos a suegros, cuñados, primos y amigos. Mis respetos a Mañuco y Pepe y un abrazo para ti. Tu C. *** 449
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