El Perú desde la intimidad

N° 192 Por Correo Valparaíso, sábado 15 de setiembre/1883 Mi querida Teresa: Por las esquelas de invitación que te incluyo verás que cuento con la esperanza de estar por allá el 24 de octubre. Quiera Dios que el resultado de la comisión que lleva Denegri a Arequipa, y que según aseguran, traerá a Rancagua, no aleje la época de nuestra libertad. No creo que Iglesias esté en Lima en un mes más; pero quién sabe suceda así y ojalá, porque entonces es natural que no nos conservarán aquí. No sé en cuál de los diarios he leído que Aldunate, ministro de Relaciones Exteriores, va a ir a Lima pronto para apurar la celebración de la paz y la desocupación. Este gobierno desea concluir cuanto antes la cuestión y hará todo lo posible para llegar pronto al fin. Por muchas complicaciones que se presenten, por muchas dificultades que surjan, con ese propósito, con el deseo y la necesidad que hay en el Perú de celebrar la paz y con lo adelantadas que están las cosas con Iglesias, no hay duda de que en todo caso antes del fin del año las dos hermanas que habían estado separadas, por un ligero resentimiento de familia, se darán el abrazo de reconciliación y volverán a ser más amigas que antes. La Tribuna de Lima escribe cosas por ese estilo lindísimas; pero de cuanto he visto publicado en estos últimos tiempos, nada es a mi juicio comparable a una carta de una señora qué sé yo cuántos que dicen es la madre de Cáceres540 a Duarte. Probablemente a esa pobre vieja le han hecho firmar esa carta sin haberla leído o tal vez es una pura invención; pero sea lo que fuere causa un detestable efecto. Después de almorzar voy a empaquetar mis cosas para trasladarme a mi nuevo alojamiento. Mucho me fastidian estos trastornos de acomodos y desacomodos; pero confío en que después de este cambio no tendré otro trajín de estos que el de hacer las maletas el día en que se nos anuncie que Nuestra Señora de las Mercedes ha redimido a estos cautivos. Aquí tenemos muy buen tiempo, salvo el maldito viento sur que a veces sopla con una fuerza endemoniada y que llena la atmósfera de tierra. No ha llovido ni un solo día desde que llegué y la temperatura es muy suave y 450

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