el particular. Todos los compañeros están bien. Recuerdos y cariños a los muchachos. Te abraza Tu C. Al Coco le escribo directamente por el correo. *** N° 177 Por G.R. Valparaíso, miércoles 22 de agosto/1883 Mi querida Teresa: Todavía no experimento las grandes ventajas del cambio de residencia. Desde luego en Chillán estaba instalado con más comodidad y con menos gasto que aquí. En la alimentación sí he ganado inmensamente, lo que no deja de ser un punto muy esencial. Anteanoche estuve con Elías y Correa en casa de Macandrew. Hasta entonces no había visto a Sarita, porque había estado muy constipada y ese fue el primer día que salió al salón. La señora Read está tan elegante y tan guapa como en Lima, y cada día más enemiga de este país. Sarita me ha parecido más gorda; pero en cambio Macandrew no está tan gordo ni de tan buen semblante como en Lima. Esta tarde vamos a comer Correa, Elías y yo en casa de Mr. Viollier, un joven francés a quien conoció Elías en Cauquenes, casado con una señora brasilera, vicecónsul del Brasil en este puerto y dedicado al comercio de artículos navales. Es un caballero muy fino, muy servicial y que con motivo de la amistad que contrajo con Elías en Cauquenes, se ha hecho amigo de todos nosotros y procura servirnos en cuanto está en su mano. Los del mismo triunvirato vamos mañana a comer en casa de Macandrew. Una que otra de esas comidas de cuando en cuando y la facilidad que 426
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