El Perú desde la intimidad

Calderón que se traslade a la capital cuando más tarde dentro de dos días. El intendente lo recibirá aquí». Don Francisco dijo a Altamirano que si, como pareciese, se le llamaba a Santiago para internarlo a Angol o Chillán no podría partir antes de quince días porque su señora estaba enferma en cama, y él necesitaba hacer ciertos arreglos; pero que si era para otra cosa iría inmediatamente. Altamirano en vista de esa contestación dijo que escribiría al gobierno y hasta la fecha de la carta a que me refiero no se sabía en Valparaíso nada de nuevo. La opinión de don Francisco, como la de los otros compañeros que están en el puerto, es que piensan internar a nuestro cautivo presidente y aislarlo de sus compatriotas. No sé si sea así, pero no tardaremos mucho en saber lo que sea. Ayer hemos leído en la Revista del Sur de Concepción la parte del mensaje de Santa María a las cámaras referente a la paz, y nos ha dejado en la mayor incertidumbre y haciendo todo género de suposiciones por un párrafo en que, refiriéndose a un tratado definitivo de paz con Iglesias, dice así: «Sucesos posteriores desgraciados nos impidieron llevarlo a cabo». ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué sucesos desgraciados son esos que han impedido llevar a cabo el tratado de paz con Iglesias? ¿Será la derrota de este por las fuerzas de Recavarren? Para que el presidente califique a esos sucesos de desgraciados y hayan tenido tanta trascendencia, es preciso que realmente sean de gran importancia. Hoy llegaron los diarios de Santiago con el mensaje íntegro, y tal vez allí se aclare el misterio que para nosotros envuelve ese párrafo. «La paz es imposible realizarla por la anarquía en que viven los peruanos». Así dice el mensaje, y si a eso nos atenemos la paz no está, pues, tan próxima como esperábamos. Sin embargo, parece que el Congreso está decidido a que se haga pronto, 362

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