Los míos en tarjeta pequeña no creo que han salido tan bien como los otros; he sacado en ellos un aire de melancolía y languidez que parece que estuviera con dolor de barriga. En este momento no tengo más que el que le mandé al Coco. Para el próximo correo le mandaré uno a cada muchacho. Confío en que esos retratos irán como embajadores del original, quien los seguirá bien pronto. Cariños a mis pollos y para ti. Tu M.C. *** N° 133 Por G.R. Chillán, domingo 3 de junio/1883 Mi querida Teresa: En materia de arreglos de paz ya no sabemos a qué carta quedarnos. Un día se nos transmite de Valparaíso una noticia; al día siguiente la contraria; el lunes las cosas presentan un aspecto y el martes otro enteramente opuesto; en una carta se nos asegura que este gobierno está dispuesto a negociar con García Calderón, y en otra de la misma persona que se llevará adelante el arreglo con Iglesias. En estas alternativas vacilaciones y contradicciones hemos vivido hasta hoy, y en el día no sabemos a punto fijo lo que pasa y no podemos calcular lo que sucederá. Después de las esperanzas que en días pasados se nos dieron de Valparaíso, resulta que no hay nada de lo dicho, y que lejos de abrirse negociaciones con García Calderón, piensa el gobierno ejercer medidas de hostilidad contra él. Por carta de uno de los amigos hemos sabido que don Francisco fue llamado a la oficina de la Intendencia el 29 y que Altamirano 480 le dijo que lo había hecho llamar para mostrarle un telegrama del ministerio que acababa de recibir y que decía lo siguiente: «Diga Usted al señor García 361
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