El Perú desde la intimidad

de ternura, de detalles del sentimiento paternal tan verdaderos, tan naturales y expresados del modo más encantador. Otro artículo, Mon premier né, es lo mismo y estoy seguro que te va a entretener mucho. Principia el libro con unos artículos sobre la devoción de las grandes señoras precioso y que te va a hacer reír mucho. Como recuerdo que eres tan friolenta y se acerca el invierno te mandé esas zapatillas, que puedes ponerte en la cama cuando sientas los pies fríos y no entren fácilmente en calor; las conservas mientras se calientan los pies y después te las quitas. Yo tengo aquí, pero no me las he puesto sino la noche del incendio, porque al regresar de la calle tenía los pies muy fríos y no se me calentaron hasta que me puse esos aparatos. Las que te mando no me costaron sino setenta centavos; deseaba mandarte varios pares para que regalaras a Delfina y a tu madre y hermanas, que son tan friolentas, pero no había más que ese par pequeño. Los libritos con estampillas y monos son dos para cada muchacho. Es muy sencillo pegar las unas y los otros; no hay que hacer sino colocarlas secas sobre el papel en que se quieren pegar, humedecerlas un poco por encima; apretar bien y retirar el papel primitivo con cuidado. Cada librito vale treinta centavos. Desde ayer por la tarde está lloviendo duro; pero no hace tanto frío como en días pasados. He dormido bien, amanecido sin novedad y aquí me despido hasta el domingo. Memorias a los suegros, cuñados, primos, tíos y amigos. Un jalón de oreja a cada muchacho y muchos cariños para ti. Tu M.C. *** N° 125 Por G.R. Chillán, domingo 20 de mayo/1883 Mi querida Teresa: 350

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