El Perú desde la intimidad

sobre el porvenir del Perú; por mal que llegue a estar, nunca estará inhabitable y nunca faltarán medios de trabajar, de ganar dinero y de poder hacer una fortuna, con la que más tarde sea posible irse a residir cómoda y tranquilamente en el lugar que uno elija como más conveniente para la educación de sus hijos. De todos modos, como eso nunca podríamos hacerlo sino estando yo en libertad, cuando esto suceda hablaremos sobre el particular. El viejo Gómez Silva ha amanecido lo mismo; eso es lo que han dicho a nuestro muchacho, a quien mandamos hace una hora a preguntar cómo había pasado la noche. Los médicos dijeron ayer por la tarde que la enfermedad al pulmón había cedido mucho; pero que la falta de fuerzas del paciente hacía muy probable un término fatal. Uno de los dos médicos tiene esperanza; el otro ninguna. El tiempo ha amanecido hoy magnífico; temperatura suave, sin viento, cielo limpio y un sol brillante. Yo sigo sin novedad, lo mismo que los compañeros. Muchos cariños a mis muchachos y a mi mujercita. Tu M.C. *** N° 117 Por G.R. Chillán, domingo 6 de mayo/1883 Mi querida Teresa: Al fin Elías y yo nos decidimos a cambiar de alojamiento. Nuestras habitaciones no eran aparentes para el invierno y así lo experimentamos con el temporal que hubo la semana pasada. Tienen las puertas a la calle dando frente al norte, y cuando llueve y sopla viento de ese lado entraba mucha agua, se ponían muy húmedas y frías y habríamos estado en ellas muy incómodos y expuestos a enfermarnos. Ahora estamos muy bien instalados en la casa en que está el restaurant, que no es un hotel sino una casa particular cuyo dueño ha arrendado al 337

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