El Perú desde la intimidad

grupos que orientaran a la opinión pública. Luego se aprobó una moción haciendo efectiva dicha reorganización (Miró Quesada 1961: 255-257). Se trató —como ya se ha señalado— de un tiempo presidido por un espíritu de entendimiento y de búsqueda de estabilidad en el país, siendo ese el clima que hizo posible el gobierno de la coalición de demócratas y civilistas, bajo la presidencia de Piérola. Luego, el mandato de López de Romaña mantuvo la estabilidad institucional tan costosamente adquirida. La mencionada coalición constituyó un decisivo entendimiento de grupos políticos hasta entonces antagónicos. Ese antagonismo, sin embargo, no había surgido por razones ideológicas; la distancia entre Piérola y el civilismo estaba sobre todo enraizada en los antiguos enfrentamientos con respecto al contrato Dreyfus y a los consignatarios del guano (Basadre 1978: 148). Según Basadre, un factor importante para concretar la coalición fue la personalidad de Candamo: «(...) manejado el civilismo por un hombre tan afable y discreto como don Manuel Candamo, la alianza se hizo más factible. Piérola, hombre de espíritu aristocrático, se complacía en el fondo con este acatamiento de sus antiguos enemigos, y los prefería como consejeros» (Basadre 1978: 149). Más tarde, su actitud sobria y no personalista, su serenidad y limpieza de ánimo, distantes de un protagonismo intransigente, facilitaron su elección como candidato del Partido Civil a la presidencia de la República. Otros aspectos interesantes de ese tiempo en la vida de Candamo fueron el apoyo que ofreció a la creación de la Escuela Técnica de Comercio (Basadre 1983, XI: 15), y su participación en el grupo de trabajo que estudió la posible reforma de la Constitución de 1860, junto con Alejandro Arenas, Juan Martín Echenique, Carlos R. Polar y Francisco Rosas (Comisión de Constitución 1896: V-VI). Entre 1896 y 1903 presidió la Cámara de Comercio de Lima (Quiroz 1987: 196). Por otro lado, como presidente de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima patrocinó en la década de 1890 la llegada de la Congregación Salesiana al Perú. Fue ese un tiempo de intensa actividad periodística relacionada con la vida política. Debe mencionarse la importancia que adquirieron las caricaturas, que de un modo u otro expresaron situaciones y debates políticos. 69 En cuanto a su candidatura a la presidencia de la República, se puede afirmar que Candamo no ejerció presiones para su designación. Su actitud fue de discreta observación, y aceptó la candidatura con el apoyo del general Cáceres y del Partido Constitucional, cuando advirtió que sin forzar situación alguna era esa la orientación predominante en el Partido 32

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