El Perú desde la intimidad

señoras, no hemos recibido ni una tarjeta, y no había motivo para recibirla. Vivimos en completo aislamiento de la gente del lugar y eso es lo [que] más nos conviene en nuestra condición. Debo advertir que todas las personas, con quienes, por un motivo u otro, hemos tratado, han sido muy atentas y amables con nosotros y que ni en Angol ni aquí se nos ha hecho ninguna manifestación de hostilidad y ni aun una palabra ofensiva o descortés hemos oído de labios de nadie, ni de gente del pueblo. La guerra lleva ya cuatro años; durante este tiempo se ha hecho un gran gasto de patriotismo, entusiasmo y cuanto sentimiento bueno y malo produce un estado semejante, especialmente en un pueblo tan amante de su país como este. Nosotros somos los vencidos y vencidos a la de deveras [sic]; nuestros enemigos imperan en nuestra capital y en todo su litoral; están ya seguros de las ventajas que ha de traerles la guerra; estos pueblos del sur son más tranquilos y menos dados a las excitaciones por asuntos públicos que los del norte; y todo esto hace que no se tenga gran saña contra nosotros y que nos dejen vivir tranquilos y en paz; que es cuanto podemos apetecer en las circunstancias en que nos hallamos y lo que nos conviene. Veo que en Lima se va a casar mucha gente y a la lista de matrimonios que me pones en tu carta debes agregar otro del que me dio noticia Derteano ayer a la hora de almorzar; y es el de tu hermano y compadre Nicanor con Mademoiselle Castagnini. Don Dionisio dijo que le habían dado la noticia de Lima como cosa efectiva. Y ¿cuándo le toca el turno a la abadesa? Es necesario que aproveche de esta ráfaga, que no la deje pasar, porque quién sabe hasta cuándo no se presentará otra. Seguiré tu consejo de cuidarme bien, no tengas cuidado por esa parte. Estoy completamente bueno del constipado; pero no me baño hoy porque está soplando viento y el cuerpo no me pide baño. Todos los compañeros están buenos con excepción del pobre Álvarez que sigue con sus alifafes en el pie y con su oreja de costumbre. Muchos recuerdos a los suegros, cuñados, Adelina, tías Panchita, Manuelita y Doloritas; Madame Guerrero, née Álvarez Calderón, et sa famille, Monsieur et Madame Francisco Gastañeta et leurs enfants, etc. Te abraza y se despide hasta el miércoles 245

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