El Perú desde la intimidad

y la de fecha 10 por G.R. Bien calculaste suponiendo que el día 10 había recibido la tuya del 27 en que me anuncias el advenimiento del nuevo vástago. Esa carta felizmente no se demoró; aunque sí llegó con atraso; debió haber llegado el domingo y no llegó hasta el lunes; pero nadie tuvo antes noticia del acontecimiento, y realmente si alguno la hubiera recibido y me la hubiera comunicado, como era natural, habría estado algunas horas inquieto porque habría supuesto que el suceso había tenido lugar extra-tempora. Veo por lo que me dices en tu carta del 10 que Mañuco ha hecho progresos admirables en el hablar; ya sabe decir Mañó, Chi y carta; continuando así, a los 15 años probablemente hablará con toda corrección. No me dices si las niñitas han pegado las figuras de calcomanía que les mandé. Me parece que ese ejercicio las entretendrá mucho; a algunos de los notables nos tiene muy entretenidos y verdaderamente le entra a uno como una especie de manía de pegar esas figuras que corresponde muy bien con el nombre. Al principio malograba muchas; pero ya estoy práctico y son pocas las que pierdo. Por el próximo correo les mandaré a las niñitas un buen paquete para que forme cada una colección. El sábado regresaron de los baños de la cordillera don Juan Ignacio, Derteano, Aramburú y Muro; Forero ha quedado allí. Vienen haciendo lenguas de lo agradable y provechoso de esas aguas; estuvieron muy bien instalados y han venido de muy buen semblante. A propósito de esto, nunca comuniques a nadie las noticias que yo te transmita de aquí, especialmente las relativas a la salud de mis compañeros. Si, por ejemplo, te digo que uno ha estado con pulmonía, el otro con viruelas y que un tercero se ha ido a mejor vida, y van a preguntarte si algo te he escrito de eso, contesta irremisiblemente que nada sabes, que no he escrito una palabra sobre el particular. Aquello de las visitas y convites de que habló don Isidoro Marcelo 420 se refiere probablemente a visitas y convites hechos a él. Una que otra persona fue a vernos en Angol, dos o tres; pero yo no he sido favorecido especialmente con ninguno de esos agasajos y no he tenido resolución, ni deseo de andar recibiendo y pagando visitas, aunque, como te he dicho, no hemos recibido sino una que otra por algún motivo especial. Lo que es de 244

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