Tu M.C. *** N° 58 Por G.R. Chillán, domingo 21 de enero/1883 Mi querida Teresa: Ya estaba bien del constipado y había tomado varios baños de lluvia, pero en estos últimos días la temperatura cambió bastante y después del baño de anteayer, sentí por la noche el cuerpo, no mal, pero como un poco cortado y creí prudente no bañarme ayer y no volverlo a hacer hasta que pasen dos o tres días y vuelva el calorcito que hacía antes. Elías se resfrió también un poco y suspendió sus baños antes que yo. Ayer sopló un viento desagradable y frío, acompañado de un polvo fastidiosísimo que hace bien molesto transitar por las calles. Personas del lugar nos han aconsejado que no nos bañemos los días nublados, porque hacerlo es malsano. Las enfermedades dominantes aquí son las pulmonías, dolores de costado, tisis y en general las afecciones del pecho bajo todas sus formas. A la tisis la llaman calentura y mucha gente muere de ella. García y otros de los compañeros visitaron ahora días el hospital que está como los de Lima al cuidado de hermanas de caridad, y la superiora les dijo que la mayoría de los enfermos el mal que tenían era la llamada calentura. Los daños que hace dependen principalmente de la vida que lleva la gente del pueblo y de los disparates que hacen para curarse. Entre todos los notables, a pesar de que no faltan viejos, no ha habido más que ligeros constipados en unos cuantos, y una fiebre de un día que tuvo Elguera y que a nosotros nos alarmó, pero que pasó a las 24 horas sin necesidad de cáusticos ni otros remedios fuertes. En cuanto a mí, como mis pulmones son bastante buenos tengo cuidado por esa parte; además llevo una vida tan arreglada que aun cuando tuviera predisposición a la tisis no se me desarrollaría. Quien está en una condición bien fastidiosa es el pobre Álvarez. Aparte 242
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