telegrama del cuico Flores a su mujer de que teníamos orden o permiso para trasladarnos a Santiago. Al cuico se le permitió ir a Valparaíso porque presentó un recurso al gobierno solicitándolo y escribió una carta privada a don Domingo Santa María con el mismo objeto. Tenía necesidad de ir a ese puerto porque allí está muriendo don Pedro López Gana que debe al cuico, según este dice, ochenta mil soles de plata, sin escritura, pagaré ni documento de ninguna especie, con el agregado de que el tal don Pedro ha caído en la red que le tendió una sirena encantadora en cuya casa vive y mora y en donde probablemente morirá. También creo que alegó Flores como razón que su mujer y familia iban a venir y que necesitaba esperarlos en Valparaíso. Esto es todo lo que ha habido. No dudo que si cualquiera de nosotros solicita formalmente del gobierno trasladarse a tal o cual punto por motivos de salud u otros, lo conseguirá. A García Calderón le han permitido ir a establecerse en Valparaíso con su familia por razón del estado de su señora. Él no lo solicitó, pero lo hicieron amigos suyos que comprendían lo desagradable y molesto que sería para aquella tener su niño en el hotel, y que también tuvieron en cuenta, probablemente las ventajas de Valparaíso respecto a Santiago en cuanto al clima en la presente estación. Químper continúa en Santiago y también irá a Valparaíso, según he oído decir. Él es amigo de Su Excelencia y hemos sabido que ha tenido con él varias conferencias sobre asuntos públicos. Hasta ahora nada ha resultado de aquella toma de razón de los nombres de los prisioneros que estamos bajo las órdenes de esta intendencia; quizás se pidió con motivo de la nueva remesa que vendrá de Lima a consecuencias del último cupo, a fin de hacer una distribución de notables en varias ciudades. Temo que muchos de los que figuran en esta última lista del cupo vengan a hacernos compañía, y entre ellos hay algunos que no podrán pagar los dos mil pesos aun cuando se vendan, y para quienes el viaje a estos mundos será como mandarlos al otro mundo, o poco menos. Es posible que tengamos por acá a don Aurelio; su hermano don José Antonio le dará alojamiento; pues en las piezas que tiene con Correa y que están en la misma casa que las ocupadas por don Juan Ignacio y Ribeyro, tiene cómodo espacio para un huésped. Se acabó el papel y aquí me despido. Cariños a mis 5 y para ti. 241
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx