libre de recaída voy a pasar muchas inquietudes hasta que reciba tu próxima por el correo siguiente. En tu carta del 2 me dices que el Coco hacía dos días que estaba con fiebrecita; la de Jesús tiene fecha seis, así es que en esos cuatro días se declaró la pulmonía, se combatió y ya quedaba el Coco mejor. El tiempo es muy corto, para que en esa última fecha hubiese desaparecido por completo todo temor de recaída; y estos y otros cálculos me tienen muy aburrido, muy atormentado y casi desesperado. Hasta hoy había soportado todo con resignación; pero esta noticia me ha hecho mucho efecto; porque me ha herido una cuerda muy sensible. En fin, mi querida Teresa, no quiero aumentar tu aflicción, continuando con este tema y espero en Dios que tu carta me sacará de inquietudes y me dará la calma y tranquilidad de espíritu que casi siempre he tenido hasta aquí. Será conveniente que sin perjuicio de la carta que me escribes por el conducto de costumbre, me escribas otra directa a mí por el correo con sólo dos renglones dándome cuenta de la salud de la familia. Esa carta llegará a mis manos antes que la otra y me sacará de cuidados. Muchos cariños al Coco a mi nombre, dile que me ha dado muchísima pena saber que ha estado con pulmonía y que por el próximo vapor le escribiré en papel muy bonito. Besitos a los otros tres y un abrazo para ti. Tu M.C. *** N° 40 Por G.R. Chillán, miércoles 20 de diciembre 1882 Mi querida Teresa: Pocas horas después de haber escrito mi carta del lunes recibí la tuya del 6, que vino a sacarme de la ansiedad en que estaba por la enfermedad del Coco. Hoy he recibido la del 9, que ha acabado de quitarme todo temor a ese respecto. 216
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