El Perú desde la intimidad

nacionalista. 10 En los últimos años se ha producido un «renacimiento» de la historia política, y en este sentido se han publicado novedosos aportes con respecto al estudio del Partido Civil. Carmen Mc Evoy ha puesto de relieve el carácter integrador e inclusivo del proyecto de Pardo, al que considera un verdadero proyecto nacional (Mc Evoy 1994). Durante mucho tiempo se había dado por aceptada la afirmación de que la agrupación fundada por Manuel Pardo no había sido un verdadero partido político, sino un pequeño grupo de hombres acaudalados, que por su riqueza había logrado alcanzar el poder. 11 Mc Evoy pondera cómo entre los adherentes al Partido Civil hubo no solo personajes de la clase alta limeña, sino también individuos pertenecientes a los estratos medios urbanos e incluso a sectores populares —también urbanos—, como fue el caso de los artesanos.12 El historiador alemán Ulrich Muecke, por su parte, se inclina a señalar que se trató de un partido popular en el sentido de que hubo masas populares en las calles durante sus campañas. Pero si bien fue capaz de movilizar al pueblo, en su estructura de miembros el partido estuvo integrado básicamente por personas pertenecientes a los sectores alto y medio (Muecke 2004: 76-78 y 87-88). El Partido Civil se planteó como objetivo ser de ámbito nacional, tratando de atraer a las elites económicas e intelectuales del interior del país, que habían disfrutado las ventajas del crecimiento de los años de exportación del guano. Después de varias décadas de caudillismo militar, el Partido Civil planteó solucionar las crisis económica e institucional, apelando a la participación ciudadana —de los sectores urbanos emergentes—, y utilizando lo que para entonces fueron originales estrategias, como la movilización de la opinión pública. En lo económico, planteó impulsar el desarrollo de las bases materiales del Perú — agricultura, minería, comercio e industria—, incidiendo en la importancia de los diversos medios que favorecerían ese desarrollo, como la delimitación del rol del Estado, la inversión de capitales y la construcción de ferrocarriles (Mc Evoy 1994). De este modo, representó un proyecto nacional para el desarrollo del país, a pesar de que por las circunstancias históricas sus planteamientos económicos no llevaran a la industrialización. De acuerdo con la doctrina liberal, el Estado debía crear las condiciones necesarias para que fuera el libre juego de las fuerzas del mercado el que resolviera los grandes problemas. Así, por ejemplo, la 19

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