El Perú desde la intimidad

no quedó completamente curada y le volvió a acometer al mes. La estación de la primavera en Lima, y especialmente el mes de noviembre, son los peores del año para la salud. No creo que sería malo que hicieras que Mañuco y las niñas tomaran cascarilla todas las mañanas, que es la precaución más segura para ponerse a cubierto hasta cierto punto de esas tercianitas tan frecuentes en esta estación. Lo que es aquí tenemos un tiempo magnífico; ya no se siente nada de frío, hace varios días que no llueve y el clima está muy agradable. Ya estamos cómodamente instalados en nuestra nueva casa. Tenemos un mayordomo que encargamos a Santiago y una cocinera que se estrenó con el almuerzo de hoy, y que a juzgar por el beafstek es bastante buena. Don Juan Ignacio Elguera corre con los gastos de la casa y desempeña su oficio con un espíritu de economía, que no lo llevará tan lejos la vieja más regañona y que más antipática se haga a los criados. Lo mejor de nuestra casa es el jardín; está cubierto de violetas, de las que te mando por muestra las que cogí esta mañana y he llevado todo el día en el ojal de mi levita. Se acentúan más las probabilidades de nuestro próximo regreso. Tal vez, en dos o tres días más sepamos positivamente a qué atenernos sobre el particular. Nada necesito y nada me mandes. No descuides mi encargo de los retratos. Muchos recuerdos a todos, muchos cariños para mis pericotes y para ti. Tu M.C. *** Domingo, 24 setiembre/1882 Mi querida Teresa: Después de escrita y cerrada mi carta de hoy he recibido la tuya del 9 en la que me anuncias haber recibido la mía fechada en este el 23. 158

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx