posible. En cuanto [al] regreso, te repito lo que te he dicho en mis anteriores; no sé ni puedo suponer cuándo tendrá lugar; pero seguramente no se prolongará muchos meses, porque la situación cambiará, y cambiando tal vez no haya objeto en retenernos aquí. Muchos cariños a mis cuatro hijitos, recuerdos a la familia, a Heeren, Dubois, el doctor y recibe muchos abrazos de tu M.C. Angol, martes 19 de setiembre/1882 350 Mi querida Teresa: Esta carta va por el vapor que sale de Valparaíso el sábado y me he anticipado a escribirla por mandarla con el sobrino de don José Antonio García, Carlos Robinet, 351 que vino ayer de Santiago y se regresa mañana con don José Antonio. Este amigo ha tenido últimamente dos ataques de una terciana biliosa, que algo nos inquietaron y decidieron a algunos de nosotros a procurar su traslación a Santiago, en donde estará mejor instalado y si le repite el mal mejor asistido que aquí. Creo que de su anterior mal, aquel cólico hepático que tanto le hizo sufrir, está ya curado, y tal vez los abundantes derrames de bilis que ha tenido han sido un bien para él. La última terciana la tuvo el sábado, y hoy está perfectamente y haciendo sus maletas para partir mañana temprano. Este viaje puede sernos útil a todos y tal vez pronto nos pondremos todos en marcha, como te anuncié en mi anterior. Todavía nada ha ocurrido a ese respecto, porque no ha habido tiempo; pero de un día a otro ocurrirá algo que hará cambiar la situación. El jueves pasado recibimos aquí la visita de García Calderón, que vino acompañado de Mr. Logan el ministro americano. Llegó en la tarde en tren extraordinario, y el sábado temprano regresó a Santiago. 352 Supondrás cuál fue el objeto de esa visita. No hables de esto y abriga la esperanza de que pronto me tendrás a tu lado. 156
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