el importe de él menos esa suma; pues esperaba poder conseguir hacer el viaje gratis y en esta esperanza, y porque yo no gastase tanto por su propia indicación, dijo a León que le entregara el valor del pasaje menos esos dieciocho soles y que León le dijo que nada me escribiera sobre ese asunto. Esto me lo ha referido José María al informarse de lo que León escribió a Castillo negando haber recibido esa suma. Te hablo de estas tonterías para que estés prevenida, aun cuando es muy posible que León haya estado trascordado. Ten cuidado y por supuesto no te des por entendida de nada de esto. Castillo contesta a León su carta y si este te pregunta algo [roto] nada supieras. [roto] querida Besa otra [roto] y recibe un fuerte abrazo de Tu Manuel Lima, miércoles 22 de setiembre 1880 Mi querida Teresa: Ayer recibí tu carta que me ha llenado de tristeza y de inquietud. Veo las angustias que has pasado y me causan tanta pena como la enfermedad de mi pobre Maricuchita. Estoy lleno de ansiedad y zozobra y no sé qué hacer ni qué partido tomar. Regresarte en la actualidad a Lima sería imprudentísimo; precisamente es el momento menos a propósito, porque ya está muy próximo el fin de la situación. El sábado debe llegar al Callao un buque americano que envió su ministro a Chile para pedir que se suspendiera el proyecto de expedición sobre Lima, desde que ya estaba aceptada la mediación. Mientras no se sepa la resolución del gobierno chileno, cosa que sabré el sábado o domingo, no es posible pensar en que vengas por acá. Confórmate y consuélate, mi querida Teresa, con la idea de que este estado de cosas durará muy poco, y que muy en breve me tendrás a tu lado. Caso de que se realice la expedición, no tengas el menor cuidado por mí, pues te prometo que no correré el menor peligro. Pero la tal expedición es 100
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