deben ser elegidos con pulcritud y destreza, manteniendo los news values o valores noticiosos que determinan qué es informativamente relevante para el televidente con el fin de garantizar su preferencia, es decir, su sintonía. La reiteración entre imagen y texto o la combinación inadecuada de ambos puede ser la fórmula más segura para irritar o dejar de sorprender al televidente, invitándolo al zapping. La repetición de escenarios, de personas, de formas de expresiones y de temas es una constante en la televisión para lograr la rápida comprensión e identificación del público. «La TV es una fábrica de clichés. Por su redundancia, ha existido un desprecio al significado de las imágenes. Las palabras, en televisión, envejecen rápidamente», apunta el veterano periodista de la Rede Globo de Brasil, Marcelo Canellas 3 . Estos hechos refuerzan las críticas que este importante medio de comunicación suscita, pero, más allá de ese debate, lo cierto es que tanto las imágenes como las palabras construyen cada noticia y el conjunto de ellas forman la pauta de un noticiero u otro programa periodístico. El menú noticioso se determina y estructura sobre la base de las características de la información, la disponibilidad del material audiovisual, el público que lo observará y, por supuesto, la competencia. Sea cual fuere el tipo de reportaje emitido, siempre buscará, en términos generales, que el telespectador incorpore las sensaciones de los protagonistas de las noticias, con el fin de venderle la ilusión de ser partícipe de un hecho relevante, aunque esta impresión sea meramente subjetiva. La forma en que se confeccionan las pautas de los programas periodísticos, especialmente los noticieros, suscita numerosas críticas entre los analistas del fenómeno televisivo, como las esgrimidas por el ensayista francés Christian Bobin, quien cierta vez escribió: «Tú estás ahí, en tu silla o delante de tu plato, y te echan un cadáver seguido del gol de un futbolista, y los abandonan a los tres, la desnudez del muerto, la risa del jugador y tu propia vida» (1994, p. 22; la traducción es mía). Si usamos como referente los acontecimientos reales ocurridos en un ámbito histórico-social, al margen de la imaginación, el principal factor condicionante en la comprensión de la noticia es el proceso de visualización del texto periodístico. La imagen, el texto y la edición son partes que se plasman desde una perspectiva que atiende diversos ámbitos —simbólico, mítico y alegórico, entre otros— que se encuentran al otro lado de la pantalla (Soní Soto, 2011, pp. 327-328). 21
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx