El lenguaje oculto del altiplano

30 esta expresión se gestaron, maduraron y tomaron forma en las calles adoquinadas, las plazas comunales y las orillas históricas de los pueblos de Ácora y Chucuito. Estas localidades, de una enorme importancia administrativa durante el virreinato, se convirtieron en los puntos de tránsito obligatorio donde se concentraban las caravanas de esclavos que eran trasladados a pie hacia los centros mineros de Puno y las Cajas Reales de Bolivia. Fue en las plazas de Chucuito y en los campos de Ácora donde los comuneros andinos observaron con atención, dolor y asombro el penoso andar de las poblaciones negras sometidas por el látigo colonial. La coreografía de la Morenada, tal como se ejecuta hoy en las calles de Puno, es una transcripción exacta, matemática y desgarradora de esa memoria histórica. La danza no nació de pasos libres o improvisados; se estructuró de manera rigurosa para imitar el movimiento de una cuerda de esclavos en pleno traslado forzado. El paso básico de la Morenada es deliberadamente lento, pesado, rítmico y

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