Hasta hace poco no existía gran evidencia arqueológica de la ocupación inca de los pucarápucará en el territorio caranqui. La mayoría de los cerámicos recuperados en estos sitios de montaña era de origen local (Plaza Schuller, 1976, 1977; Fresco, 1985; Bray, 1991, pp. 397-406). Solo Pucará Rumicucho —ubicado en el Ecuador directamente al norte de Quito— produjo una cantidad importante de material incaico (Almeida & Jara, 1984). Algunos pocos de los otros sitios en la zona sur del territorio caranqui, como Pucará Guayllabamba y Pucará San Luis, produjeron cantidades mínimas de cerámicas incaicas durante las recolecciones de superficie (Plaza Schuller, 1976, pp. 44-50; Bray, 1991, pp. 397-406), mientras que el sitio de Quitoloma, si bien no generó una gran cantidad de artefactos imperiales, sí fue clasificado desde un comienzo como una fortaleza inca en función de sus características estructurales (Oberem, 1969b). Las recientes e importantes excavaciones en Quitoloma, y otras pucarás en el complejo de Pambamarca, sin embargo, están comenzando a aclarar la cuestión de la afiliación cultural (González, Connell & Gifford, 20062007). Objetos, materiales de construcción, asociaciones estratigráficas y fechas de radiocarbono de varios de los sitios de montaña excavados122 indican claramente que estas pucarás fueron construidas y utilizadas por tanto la población local como por las fuerzas imperiales antes y durante la incursión incaica (González, Connell & Gifford, 2006-2007, pp. 22-35). La evidencia estratigráfica de Campana Pucará sugiere además que el control de estos sitios pudo haber cambiado de manos, al ser expropiados por fuerzas incaicas que remodelaron las fortificaciones en Caranqui (Gifford, 2006-2007, pp. 198-207). En su investigación regional, Plaza Schuller identificó dos tipos distintos de pucarás según sus características estructurales y patrones de distribución (1976, pp. 86-87). El primero está caracterizado por terrazas que siguen la topografía natural de la cima de montaña e incorporan las empinadas pendientes a la estructura defensiva del sitio. Este tipo de sitio se encuentra principalmente en la mitad sur del territorio de Caranqui. El segundo tiene fosos como principal elemento estructural. Este tipo, más común en el sector norte, tiende a estar situado en cimas más bajas y planas. Aunque no estableció una afiliación cultural, la evidencia arqueológica más reciente sugiere que las pucarás caracterizadas por el uso de terrazas concéntricas y pendientes empinadas son fortificaciones 822
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