El imperio inka

incaicas, mientras que el estilo norteño que usa fosos concéntricos fue probablemente una manifestación indígena. Respecto a las probables pucarás incaicas, no queda casi duda de que estaban pensadas como fortalezas. Sus características estructurales, incluida su ubicación estratégica, pendientes con terrazas, muros de contención e inusuales entradas, indican una función defensiva básica. Muchos sitios también han producido armamento, incluyendo hondas (Almeida & Jara, 1984, p. 92; Cox, 2006-2007; Lippi & Bray, 2003; Oberem, 1969b, p. 201), puntas líticas (Oberem, 1969b, p. 200) y ganchos propulsores (Almeida & Jara, 1984, p. 94). La función principal de las pucarás de estilo norteño es menos evidente. La mayoría están situadas en colinas de poca altura y muchas tienen aperturas múltiples alineadas en los elementos concéntricos que las definen. Ninguna de estas características sugiere una preocupación por la seguridad. Los trabajos recientes que se enfocan en el posicionamiento de esos sitios en la sierra norte y central sugieren una correlación con las rutas naturales de tránsito lo que indica un posible interés en el monitoreo o control del movimiento (Bray, 2004; Bray & Duda, 2004). Otros han sugerido que cumplían una posible función religiosa (Gondard & López, 1983, pp. 115-116). Descartar las asociaciones culturales y la importancia funcional de estos sitios de montaña continúa siendo una de las preguntas más importantes con relación a la arqueología de la frontera norte del Imperio. Aposentos/albergues imperiales Durante sus extendidos viajes por el ImperioImperio incaico, Cieza de León (1995[1553]) logró desarrollar un fuerte sentido comparativo que se expresa claramente en sus descripciones de los aposentos de mayor y menor importancia. Respecto al sector norte del Tahuantinsuyo, sus observaciones sugieren una jerarquía de tres niveles de alojamientos o sitios que ofrece un marco para la discusión sobre la evidencia arqueológica. Las tres categorías que podemos inferir de sus escritos pueden resumirse de la siguiente manera (1) «sencillos» —alojamientos comunes—; (2) «lujosos» —como los cuartos encontrados en los sitios de Carangue y Mocha—; y (3) «supremos» —asentamientos reales como los descritos en quito y Latacunga (figura 22.3)—. 823

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