lo no humano, y no por ello son menos activas. Entre estos la figura del yatiri (o yacho en quechua) es la que contiene estos dones. De acuerdo con la tradición andina, yatiri es «el que sabe» (fig. 15.14). En todo el mundo andino, el yatiri es el sabio por antonomasia. Tiene el poder de comunicarse con las deidades, los ancestros, el paisaje (la tierra, el agua, los cerros). Ha llegado a tener ese saber de diferentes fuentes según sea el origen de su poder. «A veces como aprendices, a veces tocado por el rayo» (Castro, 2017, p. 2; véase también Fernández, 1997; Carter & Mamani, 1999). Los siguientes relatos han sido recopilados por años de trabajo etnográfico desde la narrativa oral en la región del Loa Superior. La gran mayoría de ellos fueron grabados en cintas magnetofónicas por una de las autoras y transcritos conservando una lengua nativa castellanizada o un castellano quechuizado o aimarizado. Para cada archivo se consignó el autor del relato, el año y la localidad en que se realizó la entrevista, fuera esta el pueblo o alguna estancia. Contaba un antiguo yatiri de Toconce sobre el sol y el inca: Intillalla... mmmm llego calientito por rey que estaba arriba de un cerro... sol llegó calientito... quería subirse el inca al solcito (Natividad Berna Ansa, 1981, 544
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx