Cuzco y entre puntos nodales relacionados con lugares frecuentados por el inca y sus ancestros, como palacios, estructuras funerarias, arroyos, canales, piedras decoradas y sin decorar, y otros se tomaban por ancestros petrificados. Se trata de huacas o lugares y objetos sagrados (ver capítulo por Earls) y símbolos de conmemoración, mitos originarios, marcas territoriales, cabeceras de canales de irrigación o lugares para libaciones y ofrendas. PREPARACIÓN PARA LA ETERNIDAD Estos actos de creación de identidad y materializaciones están íntimamente relacionados con la construcción de memoria (Kaulicke, 2003). Hasta los nombres del inca o, quizá más apropiadamente, sus títulos, reflejan esta preocupación casi obsesiva; como, Yupanqui, «aquel que es honrado y recordado», o Pachacútec, «aquel que recrea los orígenes del mundo». En este sentido, su muerte es un evento trascendental. El ciclo ritual pertinente comienza aún antes de su muerte física al reunir a sus hijos y señores, trasmitiéndoles visiones del futuro, casando a sus hijas con los nobles del Cuzco, dando consejos sobre cómo mantener el orden y bienestar y preparando sus propios funerales. Finalmente, fallece cantando una canción especial para la ocasión. Después de su muerte, todos los miembros de su hogar permanecen en la oscuridad por tres días y se visten con ropas oscuras sin adornos brillantes. El sucesor es nombrado en secreto y los señores provinciales son invitados al Cuzco. Después de estos tres días, cada residente del palacio inca se lava a sí mismo o misma, se cambia de ropa y pinta su rostro con hierbas de color verde. El siguiente paso es el sacrificio de las mujeres, hijos y voluntarios del inca. Son estrangulados y enterrados con utensilios preciosos y con maíz. A esto le sigue un encuentro ritual de los señores que rememoran las acciones del inca muerto. Después, el muerto es preparado (como un fardo) y colocado con sus ancestros. El siguiente paso consiste en el «matrimonio» de niños de cinco o seis años que son enterrados vivos en los lugares que el muerto solía visitar y en el mar. Ahora toda la población comienza a participar de un duelo de diez días, con libaciones de chicha (cerveza de maíz) y sacrificios de camélidos (alpacas y llamas). Todos visten ropas simples y se pintan sus caras con bitumen. Un año después de estos eventos, se realiza una gran fiesta en Cuzco llamada purucaya, que dura todo un mes. Se inicia con grupos de hombres y mujeres con el rostro pintado de negro. Cargan las pertenencias del inca 490
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