lo habían apoyado en su disputa por sucesión interna. Mientras que las construcciones de Huayna Cápac afirmaban su interés por la innovación y resolución de problemas técnicos, su abuelo Pachacútec usó la arquitectura para evidenciar la continuidad con el pasado proclamado. El antiguo gobernante se situaba a sí mismo y a la dinastía inca haciendo referencia a un estilo arquitectónico ideado por los antiguos habitantes del sitio de Tiahuanaco y reinventado para sus construcciones en Cuzco y en sus fincas en Pisac y Machu Picchu. Una visión divina que le confirmaba el estatus especial de los incas étnicos por sobre todos los demás humanos es, tal vez, reflejada en los edificios que varían en tamaño, material y complejidad del diseño. Aunque no creo que sea posible identificar el estatus de los ocupantes de las estructuras específicas de Machu Picchu, sí creo que el diseño del sitio refleja la preocupación general de los incas —e innegable obsesión de Pachacútec— por señalar las diferencias jerárquicas entre las personas de su mundo. Más aún, el énfasis en los muros y en los pasillos restringidos de esta y otras de las construcciones de Pachacútec (ver fig. 13.10) también refleja cómo entendía el lugar social de los incas: el sitio no permite el libre acceso a sus complejos más de lo que el sistema social instaurado por Pachacútec permitía la movilidad entre las castas. 478
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