El imperio inka

hogares que tuvo que trasladarse a Yucay desde las provincias. La mayoría provenía de Chinchaysuyu (el rico cuadrante norte del Imperio incaico) o Collasuyu (el área al sur del Cuzco), pero representaban diversos grupos étnicos, incluyendo un grupo considerable de Cañaris (de la región cercana al actual Cuenca, Ecuador), así como Soras, Guancabelicas, Quichuas, Luringuancas y Guaylas (ver Niles, 1999, pp. 126-133 para una discusión más a profundidad sobre la composición social de las fincas). Entre los colonos estaban también los capturados en la guerra que fueron llevados a Cuzco desde la frontera norte en el cortejo de Huayna Cápac, incluyendo, como nota Betanzos, un enano entre cuyos hijos había también dos enanas (Betanzos, 1996[1551-1557], parte II, Cap. I, p. 190). Quizá no sea sorprendente que en las fincas se combine lo personal y lo político, pues las historias de autoengrandecimiento de los incas hicieron que los actos políticos, las victorias militares y las negociaciones diplomáticas formaran parte del relato personal del éxito del gobernante. Los actos laudables de los reyes incas incluyen sus victorias sobre sus enemigos y sobre la naturaleza, y es la construcción de las fincas lo que las une. En teoría, las fincas eran tierras privadas que un individuo desarrollaba para su uso privado. Pero eran todo menos estáticas y sabemos que los reyes momificados podían ganar nuevas propiedades. Por ejemplo, al asumir su rol, Huayna Cápac inventarió las propiedades que pertenecían a los principales ídolos y a las momias de sus ancestros. A su abuelo, Pachacútec Inca Yupanqui, ofresció y dió grandes dones y dió mucha cantidad de mamaconas mujeres doncellas y ansi mismo muchos yanaconas y mandólos poblar en valles cercanos al Cuzco y que de allí trujesen el servicio de lo que ansi labrasen y ciarsen a la casa del Ynga Yupangue y ansi traían frutas y maíz nuevo y aves y ansi lo ponían delante del bulto de Ynga Yupangue como si vivo fuera con aquel acatamiento y reverencia que cuando era vivo le hacían y demás desto mandó que los soras y lucanas y changas de Andaguailas que fuesen dar deste bulto y a él sirviesen porque fueron las primeras provincias que este señor Ynga Yupangue en su vida conquistó y sujetó (Betanzos, 1996[1551-1557], Parte I, Cap. XLI, p. 167). Las fincas también podían ser arrebatadas. Entre las escandalosas acciones de Huáscar (el hijo de Huayna Cápac y medio hermano de Atahualpa contra el que peleó por el control del imperio incaico durante la llegada de los españoles), está la siguiente: 470

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