involucró a los hijos de un gobernante enemigo, capturado en una dura batalla (Sarmiento de Gamboa, 2007[1572], Cap. 40, p. 138). Cuando decidió construir Chinchero, como se ve en la figura 13.5, Túpac Yupanqui reclutó fuerza de trabajo de todo el imperio, delegando la demanda de trabajadores a sus seguidores y luego a través de los gobernantes indígenas de los trabajadores (caciques). Ordenó a los orejones ir por todas las tierras y reunir a todos los caciques con su gente en la ciudad del Cusco, que sumaron veinte mil personas (Betanzos, 1996[1551-1557], primera parte, cap. XXXVIII, p. 159). El reclamo que hizo Huayna Cápac de las tierras bajas en Yucay, vistas en la figura 13.5, requirió 150 000 trabajadores (Betanzos, 1996[1551-1557], Parte II, Cap. XLIII, p. 170). Si bien se nos dice que estos trabajadores llegaron a los seis meses del pedido de Huayna Cápac, no sabemos cuánto tiempo permanecieron en el proyecto, aunque en otras oportunidades he sugerido que la construcción del extremo occidental de la finca no se llegó a terminar en los cerca de treinta años que pasaron entre su creación y la invasión española (Niles, 1999, pp. 227-228). Aun así, las masivas terrazas que sí se completaron demandaron una fuerza de trabajo de dos mil 469
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