El imperio inka

Las fincas producían bienes diversos, incluyendo maíz, ají, coca, oro, sal y madera. La hoja de coca, por ejemplo, que era requerida para rituales funerarios y otras ofrendas, provenía de plantas que no crecían cerca de Cuzco, por lo que no resulta sorprendente que algunas propiedades reales estuvieran ubicadas en las tierras cálidas y húmedas donde florecen los campos de coca. También existían campos y asentamientos reales en el valle de Huatanay, a las afueras de Cuzco (ver, por ejemplo, Niles, 1987 para un análisis de dicho sitio). Es probable que estas propiedades hayan sido el tipo de lugar desarrollado bajo la tutela de Pachacútec mientras celebraba la victoria sobre un ejército invasor (los chancas; ver capítulo 5 por Bauer y Smit) y consolidaba su alianza con los líderes que lo ayudaron en la batalla. Todos los gobernantes incaicos, desde el inca Huiracocha hasta Huáscar, tuvieron fincas en el valle del Urubamba, al norte de Cuzco. Además de la importancia de estas propiedades en la conmemoración de importantes campañas militares (especialmente en el 460

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