El imperio inka

mitades iguales (hanan y hurin) que formaban la totalidad de la comunidad, y cada una de ellas estaba dirigida por un curaca o principal, en español. Esta división social era la relación social binaria estructurante que genera toda una serie de relaciones simbólicas expresadas por alto/bajo, derecha/izquierda, masculino/femenino y otras metáforas similares. El ayllu es una comunidad preincaica generalizada y persistente de tamaño diverso que poseía de forma colectiva sus propias tierras, zonas de pastoreo y suministros de agua. Estos eran trabajados y mantenidos a través de un sistema de reciprocidad organizado por los dos líderes, los curacas. 55 Sebastián de Covarrubias (1611, p. 531) define primero «hermanos» como una relación de parentesco, escribe luego que «Ermanos suelen lamarse los que están aliados o confederados», lo que puede entenderse en el sentido de lo que implica Garcilaso de la Vega cuando usa el término para referirse a la condición de estar emparejado. 56 En The Primary Structures of Fabrics (1966), Irene Emery se refiere a este estilo de tejido como «tejido estructural» en el que la apariencia/diseño está predeterminada e inserta en el proceso de selección de las materias primas. Como ha argumentado Mary Frame (1986), esta tradición, por lo menos en el tejido, tiene una larga historia a los Andes en lo que respecta al diseño y la estructura. Heather Lechtman (1996) sugiere lo mismo en relación con la metalurgia y discute el mismo concepto de camay en lo que ella llama metalurgia superficial al referirse a la conocida técnica de plateado por eliminación o enriquecimiento de la superficie de aleaciones de tumbaga (predominantemente de cobre, ore y plata). La técnica tiene una larga tradición preincaica. Hay muy pocos ejemplos incaicos, pero de las quejas escritas de los españoles sobre el contenido real de oro de las cosas que estaban derritiendo, parece claro que muchos de estos objetos fueron fabricados utilizando esta antigua técnica. 57 Gerald Taylor ha escrito un penetrante análisis de los usos de la raíz kama- durante los siglos XVI y XVII. En relación con la forma verbal kamay, «nous le traduisons par ‘animar’ en donnant à ce terme la valeur multiple que lui accorde Garcilaso, c’est-àdire: ‘transmettre la force vitale et la soutenir, protéger la personne ou la chose qui en sont les bénéficiaires’. Le monde animé des Andes évoque un horizon beaucoup plus vaste que son équivalent occidental; toute chose que possède une fonction ou une fine est animée a fin que sa fonction ou sa fine puissent être réalisés: les champs, les montagnes, les pierres aussi bien que les hommes» (1976, p. 235). Es necesario señalar que los significados de «animar» y «transmitir una fuerza vital» no requieren la acción kayay para tener un agente. Por este motivo, el Concilio de Lima (1585, p. 77v) eligió usar la palabra ruraque (aquel que fabrica algo) en lugar de camaque en la traducción en quechua del Credo Niceno. Si hubieran usado camaque, la traducción habría sido ambigua, pues camaque también puede entenderse como el agente de la fuerza vital, una entidad o persona infundida con una fuerza vital, o como el prototipo de una especie u objeto. No eran, sin embargo, consistentes en su uso; ver Concilio de Lima (1585, p. 5r). La palabra kamachisqa es una forma causativa [-chi] nominalizada [-sqa] de kayay. Según Taylor (1976, p. 236) el sufijo causativo –chi indica que la fuerza vital es recibida de otra forma: «on fournit à l’autre la capacité ou l’autorisation d’agir». 58 Diversos cronistas, incluyendo a José de Acosta (1962, pp. 305-306, 312, 317) y Cobo (1964, p. 146), mencionan este ritual. La mejor descripción, sin embargo, es de Molina (2008). 380

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