El imperio inka

las huacas recibía ofrendas sacrificiales en un día determinado del año. La totalidad del sistema ceque, la ciudad y el imperio estaba dividida en mitades (unidades resultantes de la división dual de un grupo social o sociedad; Hanan/Cusco Alto y Hurin/Cusco Bajo), cada una subdividida en dos partes. Estas cuatro partes conformaban la organización básica del Tahuantinsuyo. En los cuartos, los ceques estaban generalmente ordenados en agrupaciones jerárquicas tripartitas que se repetían, cuyos elementos constitutivos eran designados de manera jerárquica (del más alto al más bajo) como: collana, payan y cayao (ver Zuidema, 1964). El calendario de 365 días de la capital y el imperio se dividía en la práctica de rituales y sacrificios diarios en una de las 328-350 huacas — con un día dedicado al ritual de cada sitio— y un periodo de descanso extrarritual que no tenía un nombre específico. Este sistema ritual/calendario era político (y, en este sentido, relevante en la discusión de la administración estatal) en cuanto los grupos de parentesco reales y no reales —llamados, respectivamente, panacas y ayllus— eran los responsables de los sacrificios ofrecidos en las huacas asignadas con su respectivo ceque(s) patrimonial(es). Esto significaba que sectores específicos del terreno en y alrededor de la ciudad, además de segmentos específicos del tiempo, estaban relacionados con uno u otro de los diez panacas o los diez ayllus en los que se dividía la población de la capital (Zuidema, 1982). La información relativa al sistema de ceques cuzqueños fue registrada en un quipu (Bauer, 1997), cuya transcripción y publicación durante la época de la Colonia (ver Bauer, 1997; Cobo, 1990) representa nuestra principal fuente de información sobre el sistema. Como el quipu original se perdió, solo podemos adivinar su posible organización (por ejemplo, una organización de cuerdas en cuatro partes, cada sección compuesta del número apropiado de cuerdas/ceques, cada uno de los cuales puede haber tenido nudos representando el número y jerarquía apropiados de las huacas; ver Urton, 2010). Debido a la limitación del espacio, debemos abandonar el asunto en este punto y pasar a considerar la administración a nivel provincial. Organización provincial Conforme nos alejamos del Cuzco y descendemos en la administración jerárquica, llegamos a los supervisores de cada una de las cerca de 80 provincias que componían el imperio. Cada una era supervisada por un 293

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx