El imperio inka

solar del zenit y del antizénit, marcó las etapas más importantes de las principales actividades agrícolas y sus consiguientes rituales. El ciclo anual de peregrinajes, rituales, observaciones astronómicas y actividades agrícolas está centrado en el Coricancha, como los ceques. El eje del solsticio del sureste-noroeste corre casi en paralelo al curso del río Urubamba. Esto brinda una serie de simetrías espaciales y temporales (Zuidema, 2011, p. 286, fig. 4.2.2). Visto desde el Cuzco, la dirección del naciente del solsticio de diciembre en el sureste está en la misma línea que la del poniente del solsticio de junio al noroeste, y está asociada con medio año de rezago en el ciclo estacional y, por consiguiente, del ciclo de agua del río. Los movimientos rituales asociados con el solsticio de junio incluyen una visita a la parte del horizonte marcando el solsticio de diciembre. Tales inversiones de simetría están expresadas en los eventos rituales relacionados. La procesión y las carreras río abajo desde el Cuzco hacia Ollantaytambo y de vuelta expresan una simetría invertida de los movimientos río arriba del Vilcanota y de vuelta (Zuidema, 2011, pp. 292297; Farrington, 1992). En ambos casos, un movimiento sinuoso en una dirección a lo largo del camino de ríos naturales está acompañado por una carrera en línea lo más recta que se pueda en la dirección opuesta. Simetrías similares están expresadas en los ejes estacionales. Zuidema (2011, p. 356) sugiere que los ejes estacionales y del solsticio estuvieron mutuamente integrados en un sistema general que categorizaba el espacio y el tiempo de una manera análoga a la que la latitud y longitud coordinan los mapas modernos. (Ay)muray: ¿el tiempo de cosecha? Hay razón para suponer que el nombre de Moray se deriva del mes lunar inca de Aymuray (el tiempo de recoger la cosecha)38. En el modelo de Zuidema del calendario inca, Aymuray es el sexto mes (el primer mes [Camac Quilla] termina en el solsticio de verano), el cual tuvo una relación particular con el sistema de ceques. Este comenzaba el 3 de mayo y terminaba el 8 de junio; cubría el intervalo de treinta y siete días entre el año solar de 365 días y el calendario lunar sideral de 328 días (nuevamente, basado en 27.3 días/mes x 12 meses) marcado por las huacas de los ceques (365-328=37). Zuidema (2011, pp. 790-795) calcula que la cuenta del calendario de ceques comienza el 9 de junio y que fue anunciada por la observación del 277

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