El imperio inka

Para 1532, los hogares súbditos debían asumir una amplia diversidad de deberes, aunque esta puede ser catalogada en las siguientes categorías básicas: trabajo agropastoral, deber militar, transporte, producción de artesanías, y servicios. Las listas desglosadas que nos dejaron los cronistas Falcón (1946[1567], pp. 137-40), Murúa (1986[1606], libro 2, cap. 21, pp. 402-04) y Guamán Poma (1980[1613], fs. 191-193, p. 183) especifican cerca de 40 tipos distintos de trabajos para el Estado, excluyendo el servicio agrícola y militar, que probablemente demandó la mayor cantidad de esfuerzo. Falcón notó que las sociedades costeras incluían también responsables de los sacrificios humanos; mineros y personas que trabajaban con piedras, tierra de colores y sal; artesanos, incluyendo tejedores, fabricantes de sandalias, alfareros, carpinteros y albañiles; guardias para las Mujeres del Sol, sacerdotisas, llamas y almacenes; cocaleros; y pescadores (ver Rostworowski, 1989). Otro trabajo especializado en la sierra era relativo a los cuerpos de los incas fallecidos, así como el de los artesanos que hacían las orejeras y cuerdas de plomo con que jugaban los gobernantes. Uno de los elementos que se repite en las listas, también visto en las listas de bienes en los almacenes, es que la manufactura de productos de calidad distinta (por ejemplo, ropa o cerámica fina y común) estaba registrada como un deber aparte (ver capítulo 11 por Phipps sobre la producción de textiles de diferente calidad). La asignación del trabajo tomaba en cuenta tanto la escala de la población existente como las características ambientales de la región en que se realizarían las actividades (LeVine, 1987). Julien (1982) señala que los incas a veces reorganizaban las poblaciones en unidades administrativas que resultaban convenientes para la movilización de la mano de obra. Las provincias típicamente tenían múltiples unidades de diez mil hogares cada una, usualmente de veinte o treinta mil hogares. Existe evidencia de que los impuestos de trabajo eran aplicados a unidades de mil hogares, mientras que la producción de objetos materiales se distribuía en unidades de cien, probablemente porque las unidades más pequeñas estaban más sintonizadas con las variaciones ecológicas. El tipo de mano de obra brindado por los grupos étnicos solía también estar diseñado en función del tipo de recurso o habilidad que se suponía tenían. La categorización de los trabajadores durante la visita de 1549 a Huánuco arroja luces sobre cómo una de las poblaciones provinciales cumplió con sus obligaciones. Los 4108 trabajadores chupachu pueden ser divididos de 206

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