El aprendizaje de la libertad

anarquía, en la que sus lugartenientes y rivales en la sombra disputaron encarnizadamente la sucesión. Entre aquellos destacaban los generales Manuel Ignacio Vivanco, preferido por la oligarquía limeña, y el general Domingo Nieto, natural de Moquegua y excombatiente en Ayacucho, vencedor del lancero venezolano José María Camacaro, en un célebre duelo de jinetes en Portete de Tarqui. Nieto pareció por un momento a punto de derrotar a Vivanco, quien ocupaba de facto el palacio de gobierno, pero enfermó repentinamente y murió en el Cusco en 1844, cuando recién alcanzaba los 40 años de edad. El año de 1844 fue la cima de la anarquía, al sucederse hasta cinco gobiernos en el mando supremo de la nación (presididos por Vivanco, Domingo Elías, Manuel Menéndez, Justo Figuerola y nuevamente Menéndez). De la secuela de pronunciamientos, guerras civiles y gobiernos paralelos que sacudió al país, emergió la figura de Ramón Castilla, otro de los herederos de Gamarra. Logró vencer a Vivanco en la batalla de Carmen Alto, el 22 de julio de 1844. Al año siguiente fue elegido presidente oficial del Perú. El nuevo mandatario demostró tener la astucia y el pragmatismo político idóneos para el complicado escenario del momento. Entre 1845-1851 Ramón Castilla tuvo la extraña proeza de completar los seis años de mandato presidencial establecidos por la Constitución de Huancayo. Igual que Gamarra y Nieto, provenía del linaje de los caudillos mestizos del sur, formados como soldados en el ejército realista pero vencedores de Ayacucho dentro de las filas patriotas. Carecía de formación intelectual como para ser orador o ideólogo, pero tenía un agudo sentido práctico para el gobierno y para influir en las personas. En este sentido, supo rodearse de intelectuales tanto conservadores como liberales, bajo cuya asesoría impulsó dos gobiernos marcados por un liberalismo tibio, que algunos estudiosos (como Fernando de Trazegnies) han llegado a calificar de tradicionalista o demasiado moderado. La «paz castillista», como ha llamado la historiadora Carmen McEvoy al periodo iniciado en 1845, no se entiende, sin embargo, sin la bonanza fiscal que acompañó al Perú a partir de 1850. LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS ECONÓMICAS Las actividades económicas fueron uno de los sectores más impactados por la independencia. Según la ideología de los libertadores, la independencia debía permitirle al Perú dictar mejores leyes para el desempeño económico 75

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