peruano, Miguel Grau Seminario, los chilenos quedaron dueños del mar y pudieron enviar sus tropas a ocupar Tarapacá. El primer desembarco ocurrió en Pisagua, el 2 de noviembre del mismo año. Los soldados chilenos tomaron el pequeño puerto, hecho que suscitó la guerra terrestre, que no pararía hasta la ocupación de Lima, y los puntos neurálgicos de la economía peruana. Óleo del combate naval de Iquique, el 21 de mayo de 1879. El barco peruano Huáscar acaba de espolonear a la corbeta de madera Esmeralda, que se irá a pique. La escuadra chilena tomaría venganza unos meses después, al capturar al Huáscar en Angamos. Paz Soldán (1884). GANA EL EJÉRCITO MEJOR ORGANIZADO La campaña naval fue, hasta cierto punto, una contienda de gladiadores, en la que un puñado selecto de hombres de mar, auxiliados por maquinistas europeos, disputaban a cañonazos su supremacía, como los caballeros de los duelos en que se ventilaban ofensas personales. En cambio, la guerra de tierra fue una lucha de masas, en la que se iba a probar, no tanto el valor de los hombres, como la calidad de su organización. El ejército que pudiera moverse más rápido, más coordinadamente y llevando consigo un mayor poder de fuego ganaría. Para ello el Perú tendría la ventaja de que el 177
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