El aprendizaje de la libertad

«Los funerales de Atahualpa», óleo de Luis Montero (1865). Catálogo de la Pinacoteca Ignacio Merino de la Municipalidad Metropolitana de Lima. En el campo de la historia destacó la obra de quienes vendrían a ser los primeros historiadores que trazaron la periodización del pasado del país e hicieron de sus protagonistas centrales la primera clasificación entre héroes y villanos. Fueron fundamentales en ello el español Sebastián Lorente, el peruano Mariano Paz Soldán (Arequipa, 1821-Lima, 1886), el estadounidense William Prescott (1796-1859) y el británico Clements Markham (1830-1916), quienes a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX publicaron diversos libros que dotaron al país de una historia, que era otra forma poderosa de construirle una identidad. Desde entonces la historia peruana quedó dividida en tres grandes épocas: la prehispánica, que culminó en el imperio de los incas; la época colonial, durante la cual el país «sufrió» la dominación española; y la época independiente o republicana, en la que se venía tratando de realizar una fusión entre lo mejor del legado español y del indígena. Al uso del romanticismo, el primer periodo fue dibujado con los mejores colores, como una época en la que se creó el genio nacional y los caracteres esenciales de la «raza» peruana. La época española 148

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