El aprendizaje de la libertad

pueden pagar esos mayores precios y deberán cerrar. También ocurre que la moneda nacional se aprecia, en virtud de la gran afluencia de divisas (monedas extranjeras) que supone la bonanza exportadora, se abaratan las importaciones y se vuelven más caras las demás exportaciones. Hunt añadió, incluso, que la «enfermedad holandesa» debería llamarse «enfermedad peruana», porque el fenómeno del guano sucedió mucho antes de que los economistas holandeses estudiaran un episodio de la historia de los Países Bajos que los llevó a modelarlo y a darle tal nombre (ver el siguiente recuadro). La herencia económica de la era del guano «El Perú, durante la era del guano, por lo tanto, no era una economía de enclave, sino una economía rentista, como había sido durante su experiencia colonial, cuando las rentas eran generadas por la plata en vez del guano. La economía rentista está caracterizada por su capacidad para obtener grandes cantidades de divisas a través de la explotación de recursos naturales abundantes. El problema fundamental de una economía rentista radica en su tendencia hacia el desequilibrio crónico entre el tipo de cambio y el nivel de salarios reales. Las ganancias de divisas son tan grandes que el tipo de cambio no puede devaluarse. Al mismo tiempo, la resistencia normal de los salarios a caer se fortalece por el nuevo tipo de patrones de consumo establecidos por los beneficiarios de la bonanza exportadora. Atrapadas entre la competencia creciente de las importaciones y los costos irreductibles, las industrias comprometidas en la sustitución de importaciones se ven estranguladas, y ningún sector puede aumentar el empleo para llenar el vacío. Las economías rentistas se caracterizan por muy altas tasas de desempleo. Estos efectos perniciosos de una bonanza exportadora son muy claros en las etapas iniciales del desarrollo basado en recursos naturales; en la etapa transitoria hacia una nueva especialización basada en una nueva ventaja comparativa. Mientras que, en una etapa posterior, la disponibilidad abundante de divisas puede inhibir el desarrollo de la industria doméstica, la fase temprana de transición envuelve la destrucción de las viejas líneas de producción local, a la par de su acumulación de una fuerza de trabajo con ciertas calificaciones heredadas. Tal fue el caso del Perú en la era del guano. Las influencias y empresarios extranjeros invadieron la economía peruana en un momento en que los empresarios nacionales estaban debilitados. Comerciantes extranjeros, explotando al máximo su conocimiento de las fuentes de abastecimiento ultramarinas, pronto dominaron el comercio de importación. Los intentos de defender a la empresa nacional de tal competencia, sea en comercio o en los bienes importados por dicho comercio, fueron debilitados por la adopción generalizada de la ideología del laissez-faire. Quizá el efecto más dañino de la economía rentista, y también el más difícil de documentar, es de naturaleza psicológica. En una economía rentista la riqueza se genera meramente por la propiedad, no por el esfuerzo. El guano simplemente constituyó otra fase de una historia de siglos durante la cual las clases altas del Perú 131

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