Derechos reales

un contrato entre particulares no puede cambiar o suprimir una restricción legal a la propiedad. Los principales límites al ejercicio del derecho de propiedad están vinculados a la propiedad predial, aunque recientemente están apareciendo límites a los bienes muebles. Según el artículo 957º del Código Civil, la propiedad predial queda sujeta a la zonificación, a los procesos de habilitación y subdivisión y a los requisitos y limitaciones que establecen las disposiciones respectivas. La zonificación es la parte del plan regulador que trata de la organización integral de las ciudades. El Plan Regulador es el conjunto de normas y disposiciones técnicas, legales y administrativas mediante las cuales se propone la más adecuada utilización de la tierra. Los procesos de habilitación son trámites que consisten básicamente en el cambio de uso de tierras rústicas o eriazas y que requiere la ejecución de servicios públicos. La subdivisión consiste en la partición de inmuebles urbanos en fracciones. La vecindad de los predios impone una serie de límites. Así, por ejemplo, el propietario debe permitir que en su predio se realicen actos para servicios provisorios de las propiedades vecinas (artículo 959º del Código Civil). Existen otras limitaciones contempladas en leyes distintas al Código Civil, y en normas municipales, como por ejemplo, restricciones a los bienes integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación. Además de los límites que establece la ley, la propiedad, como todo derecho, tiene límites dados por el propio ejercicio abusivo del derecho. La ley no ampara el ejercicio abusivo de un derecho (artículo II del Título Preliminar del Código Civil). El que sufre o está amenazado de un daño porque otro ejerce abusivamente su derecho de propiedad, puede exigir que se restituya el estado anterior o que se adopten las medidas del caso, sin perjuicio de la indemnización por los daños irrogados (artículo 924º del Código Civil). Hay también restricciones a la propiedad que no nacen de la ley sino de un pacto o contrato. Por ejemplo, el propietario de un predio con arboledas y lagunas que concede a determinada persona el derecho a ingresar a su predio todos los sábados en la tarde, a cazar y pescar. Estas restricciones o limitaciones que nacen del pacto deben estar inscritas en el registro respectivo para que surtan efectos contra terceros. Así, podría ocurrir que el pacto que autoriza a una persona a entrar a pescar y cazar todos los sábados por la tarde se haya celebrado por un 52

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