CAPÍTULO 3 LA CONSTITUCIÓN DEL ESTADO 1. LA CONSTITUCIÓN La Constitución es la norma fundamental del Estado, aquella que establece la organización de sus poderes, las competencias de estos y la posición de las personas en relación al Estado mediante el reconocimiento de sus libertades y derechos, y las garantías para su protección efectiva. La Constitución del Estado de derecho es, como se ha expuesto, el producto de la liquidación del régimen monárquico-aristocrático, basado en el absolutismo despótico, y su reemplazo por un Estado sometido a reglas racional-jurídicas que limitan el poder de los gobernantes y aseguran la libertad y la igualdad ante la ley de las personas que conforman el Estado. Por esta razón, histórica y política, no puede considerarse constitución a cualquier norma que organice el funcionamiento del Estado, por más que se encuentre dotada de la más alta jerarquía dentro de este, sino únicamente a aquella cuyo contenido responde a ciertos principios y orientaciones que se identifican con la noción de Estado de derecho. Hay que tener presente que la Constitución inicial fue la plasmación políticojurídica de la revolución liberal que propugnó el fin de la monarquía absolutista y los privilegios de la aristocracia para construir un nuevo Estado, basado en la libertad y la igualdad ante la ley. Estos principios, junto con la separación efectiva de poderes, siguen representando el contenido esencial de toda constitución que merezca esa denominación. 2. CLASES DE CONSTITUCIONES El estudio de las constituciones permite establecer algunas diferencias importantes entre ellas, que permiten clasificarlas en torno a ciertos 34
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