Cognición, neurociencia y aprendizaje. El adolescente en la educación superior

Al parecer cada fase tiene un rol importante que favorece el aprendizaje. La mayoría de estudios se han realizado con el sueño nocturno; sin embargo, al parecer las siestas o sueño diurno también podrían favorecer el aprendizaje. Se ha observado que períodos cortos de sueño durante el día serían beneficiosos en la consolidación de la memoria (Walker & Stickgold, 2006). Tucker y colaboradores realizaron un estudio en el que hallaron que las siestas que no llegan al sueño REM son beneficiosas en la consolidación de la memoria declarativa (Tucker y otros, 2006). A través de este estudio ellos quisieron suprimir el efecto del sueño REM en el aprendizaje. Walker y Stickgold

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